Colaboración

El post sin escribir #24h24p

Espero tu carta
 

Esta mañana he salido a dar un paseo.  El día estaba frío y el cielo empecinadamente azul. Mientras caminaba, en mi MP4 ha empezado a sonar “El sitio de mi recreo” de Antonio Vega: Dónde nos llevó la imaginación/ donde con los ojos cerrados/ se divisan infinitos campos….. Y  entonces he empezado a pensar en este post, supongo que  por lo de los infinitos campos. Tengo que hablar sobre una brecha, la digital, esa que distingue entre las personas que usan las nuevas tecnologías y las que no. Puedo contar batallitas sobre mi propia fisura, hacer una arenga…., no sé.

Si  elijo batallas  aludiré   a  las primeras experiencias: esas en las que  elaborar una tabla con la escala de Glasgow  llegaba a convertirse en  una tarea de titán y en las que el descubrimiento de la inmediatez de un e-mail se celebraba. O puedo hablar de las últimas, esas en las que casi siempre  consigo lo que quiero leer,  las que me dejan  colocar  mis palabras  en una nube alcanzable  desde un montón de sitios, o  con las que aprendo que aunar esfuerzos e ideas para promover cambios (Mírame) es posible (y deseable) aún cuando las distancias sean muy  grandes.

Si escojo arenga  tendré que expresar mis deseos de  contagio para tod@s, hablar de las posibilidades que crecen y me ayudan en mi trabajo, decir que lo que veo ya no tiene vuelta atrás, que hay que subirse al carro y  que quizás esto ya no puede ser de otra manera. Y  al mismo tiempo, ya al final,  contar  que me preocupa que crezcan las  diferencias o  que aparezcan desigualdades que dejen fuera a los que no pueden o no saben. Así que será hora también de pensar en aproximaciones y en suturas que acerquen los espacios.  A estas alturas, próximo el maratón, este post está sin escribir. Mientras yo  me decido y escojo otras  palabras, Cuidando ya se ocupa. Me parece a mí.

 

Nani Granero Moya. Enfermera. Profesora Universidad de Jaén

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“Hemos de descubrir los modos más eficaces, eficientes y compasivos de hacer que los cuidados de enfermería sean todo lo que pueden ser” #24h24p

Podría perfectamente acabar sin techo

En una época en que las sociedades se enfrentan a numerosos problemas y la brecha entre los ricos y los pobres va ensanchándose es esencial que recordemos la importante contribución que, en tanto que somos enfermeras, hacemos a nuestras sociedades.  Como personas y como parte de equipos unidisciplinarios y multidisciplinarios. A lo largo de los años las enfermeras han prestado apoyo, han ofrecido asesoramiento y han dispensado cuidados a un ingente número de personas, muchas veces en momentos de una mayor vulnerabilidad y de más dificultades. Esta contribución, en la que se recurre a nuestro conocimiento y capacidades de expertos, puede mejorar verdaderamente la situación. Colaborando con otras enfermeras, uniendo nuestros esfuerzos e iniciativas y dispensando unos cuidados de calidad duraderos pueden mejorarse y se mejoran los resultados obtenidos en los pacientes.

Entré en nuestra profesión hace más de tres decenios y sabía que quería ser enfermero no como resultado de alguna imagen de nuestra profesión idealizada en la niñez sino a consecuencia de los cuidados que mi padre y nuestra familia recibieron cuando él estaba gravemente enfermo. Vi que las enfermeras hacen que la situación mejore y experimenté el verdadero valor de unos cuidados de enfermería excelentes.  Esos cuidados no se dirigían a curar una enfermedad sino a satisfacer todas las necesidades de mi padre y de nuestra familia. Por esto quise entrar en la profesión y unirme a un equipo de compañeros que, juntos, ayudan a las personas a hacer frente al dolor, al sufrimiento, a la ansiedad y, en otros momentos y de manera más positiva, les ayudan a ver las maravillas de la vida, del nacimiento y de la recuperación.

Desde que entré en la profesión y durante tres decenios las cosas han cambiado en muchas partes del mundo.  Han aumentado las complejidades de los cuidados, se nos han planteado nuevos problemas y han resurgido algunos de los antiguos.  En tanto que profesión hemos influido para que nuestra formación inicial se situase en el sector universitario pues sabemos que eso hace que mejoren los resultados conseguidos en los pacientes.  Hemos aplicado nuevas tecnologías y hemos ampliado el ámbito de nuestra práctica.  Ahora trabajamos más que nunca formando parte de equipos y, cuando estos equipos trabajan a su plena capacidad, las enfermeras y enfermeros somos iguales a todas las demás disciplinas en lo que se refiere a nuestra contribución.

Los problemas de salud y sociales a los que los ciudadanos se enfrentan actualmente y se enfrentarán en el futuro exigen que nosotros, en tanto que somos enfermeros, sigamos desarrollándonos cada uno y haciendo entre todos que nuestra profesión avance.  Los estudios del segundo y del tercer ciclo pueden contribuir en medida importante a mejorar nuestra práctica actual. Hemos de descubrir los modos más eficaces, eficientes y compasivos de hacer que los cuidados de enfermería sean todo lo que pueden ser.  Mediante esta prueba sabremos que estamos haciendo la mejor contribución a la salud y al bienestar de la sociedad en el plano individual y como parte de todo el equipo de atención de salud.

Este sitio web y esta celebración son importantes.  Nos recuerdan la extraordinaria labor que se hace –24 horas al día, siete días a la semana y 365 días al año.  Pone de relieve la mejor práctica y constituye la plataforma para compartir los compromisos que tenemos con los pacientes, las familias y la sociedad.

¡Nuestra felicitación a ustedes por mejorar las cosas!

David C Benton. Director general del Consejo Internacional de Enfermeras

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Por una brecha compartida #24h24p

Acantilados irlandeses
 

Se nos acumula el aprendizaje… Hace tiempo detectamos que el paciente no sabía cuidarse bien, y hubo que aprender a enseñar autocuidados: metodología, promoción de la salud, técnicas didácticas, intervención, etc. Con el paso de los años, el profesional sanitario ya sabe que puede enseñar (otra cosa es que lo haga). Pero el tiempo pasa, y una nueva herramienta de comunicación muy potente, disruptiva que diríamos algunos, irrumpe en nuestro entorno: internet. Con la llegada del mundo online, todo se transforma, y nos damos cuenta que la actitud de aprendizaje debe ser continua, para toda la vida.

Ahora, para conseguir que el paciente sepa aprovechar las posibilidades de la ehealth o de la búsqueda de información a través de internet, es necesario enseñarles nuevas habilidades, dotarles de una nueva capacidad para diferenciar la información fiable de la peligrosa. Sin embargo, ¿tienen los profesionales sanitarios la suficiente capacidad para dotar al paciente de conocimientos suficientes?

En algunos casos sí, en otros no… La brecha digital se combate aprendiendo y enseñando, formando en el día a día, consiguiendo que cada relación profesional-paciente se convierta en una comunidad de práctica. El profesional debe saber moverse por esos nuevos terrenos, aprovechar su beneficio y por supuesto aprender a transmitir el conocimiento básico para su uso por parte del paciente.

La brecha digital se tapa aprendiendo, o al menos se puede reducir. Es la única forma de empoderar al paciente que puede asumir sus cuidados y, así, dedicarnos en cuerpo y alma al paciente que nos necesita, el que precisa mirada cada 6 horas y apoyo cada 2.

Miguel Ángel Máñez Ortiz. Economista, gestor sanitario y Editor del Blog “Salud con cosas“.

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Trabajo en equipo #24h24p

hospital
Los entornos laborales contemporáneos necesitan de una dosis alta de “trabajo en equipo”, como elemento indispensable para lograr satisfacción del personal y los pacientes, como también resultados óptimos a nivel clínico/salud de usuarios, la organización y el sistema de salud. Crear tales entornos es una responsabilidad individual y colectiva que requiere dejar de lado zonas confortables y territorialidades establecidas. La forma más sustantiva y visible de “trabajo en equipo” debe darse a través de la toma de decisiones conjuntas en el equipo multidisciplinar – a nivel clínico y de gestión – ambas esenciales para ofrecer un servicio de salud óptimo a nuestros pacientes.

La Fundación de investigación en los servicios de salud canadienses (CHSRF), define “trabajo en equipo” como “algo que existe cada vez que dos o más personas están trabajando juntas con un propósito común.”  Si bien el propósito común es fácil de definir –  asegurar la calidad en los cuidados al paciente y resultados de salud óptimos – muchos son los factores que interfieren con este genuino propósito, incluyendo jerarquías establecidas y relaciones de poder en el trabajo, como son las de medicina y enfermería. El concepto de “decisiones clínicas compartidas” puede y debe servir como la plataforma ideal para avanzar en el “trabajo en equipo” con su objetivo final de optimizar los resultados de salud de nuestros pacientes y la efectividad de nuestras organizaciones laborales.

“Decisiones clínicas compartidas” requiere que los profesionales de salud reconozcan y respeten el conocimiento de cada miembro del equipo, independientemente de su profesión (e.j., medicina, enfermería, u otros) o posición formal dentro de la organización. Además, requiere que se implanten estructuras de liderazgo y organización del trabajo que disminuyan las jerarquías y abran el acceso al poder compartido.

Es aquí donde la práctica clínica y de gestión basada en la evidencia puede servir de puente para cerrar la brecha existente entre la retórica de “trabajo en equipo” y una realidad alcanzada. Les invito a revisar las guías de mejores prácticas basadas en la evidencia de la RNAO, donde encontraran una dedicada al desarrollo y sustentación del Liderazgo y en un futuro cercano una sobre “trabajo en equipo multidisciplinar.”

Doris Grinspun RN, MSN, PhD, LLD(hon), O.ONT.

Directora Ejecutiva. Registered Nurses’ Association of Ontario (RNAO) CANADA

www.RNAO.org (Correo electrónico: dgrinspun@rnao.org )

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Comunicación efectiva y trabajo en equipo #24h24p

DIGITAL HARINEZUMI

Una de las características más relevantes de los sistemas de salud desde la perspectiva de procesos, es su complejidad. La existencia de múltiples interfaces, profesionales e interacciones a las que un paciente se enfrenta en su contacto con la atención sanitaria,  hacen evidente este hecho incluso en los procesos más sencillos. Por ejemplo, se ha descrito que para la solución de una hernia inguinal, se pueden requerir alrededor de 130 personas para conseguir que el paciente tenga su problema resuelto1. A partir de aquí podemos imaginar las  posibilidades en que el sistema pueda fallar, con el riesgo que puede suponer para los pacientes.

En este contexto, la colaboración profesional y la comunicación efectiva del equipo que atiende a cada paciente son fundamentales. Si no es así se pueden producir múltiples problemas: falta de información crítica, indicaciones no claras, fallos en la identificación de cambios en el estado de los pacientes, etc. 2

Sabemos que todas estas situaciones pueden conducir a errores y eventos adversos. Los fallos de comunicación entre los profesionales están  descritos como la principal causa de los eventos centinelas notificados a Joint Commission international2.

Por el contrario, se ha podido recoger de múltiples estudios, que una comunicación efectiva ha demostrado mejoras en los resultados: mejoras en los flujos de información, mejora la seguridad de la atención, realza la moral de los profesionales, aumenta la satisfacción del paciente y la familia y disminuye la estancia hospitalaria.2-5

La comunicación efectiva estimula un efectivo trabajo en equipo, promueve la continuidad asistencial y la claridad dentro del equipo de trabajo.5

Desde esta perspectiva, parece razonable pensar que una línea de acción relevante para conseguir equipos efectivos, sea la mejora de la comunicación entre los profesionales.

Más allá de luchar por espacios a veces irreconciliables, que muchas veces se escapan del funcionamiento de un equipo centrado en el paciente, tal vez valdría la pena trabajar por conseguir una comunicación efectiva.

Los primeros pasos que podrían proponerse para ir cerrando brechas:

1) Priorización de aquellos aspectos que sabemos que funcionan e influyen en los resultados en la atención y en los que cada miembro del equipo aporta.

2) Ponerse de acuerdo en formas de actuación conjunta, con tareas claras y roles definidos para cubrir estos aspectos.

3) Conseguir un traspaso de la información relevante del paciente de forma estructurada, sistematizada e inequívoca.

Carola Orrego. Enfermera. Directora de Proyectos de Seguridad del Paciente en el Instituto Universitario Avedis Donabedian. 

Bibliografía

1. The Institute for Healthcare Improvement, Leadership Guide to Patient Safety: Resources and Tools for Establishing and Maintaining Patient Safety, 2005

2. Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations. The Joint Commission guide to improving staff communication. Oakbrook Terrace, IL: Joint Commission Resources; 2005.

3. Zimmerman JE, Shortell SM, Rousseau DM, Duffy J, Gillies RR, Knaus WA, Devers K, Wagner DP, Draper EA. Improving intensive care: observations based on organizational case studies in nine intensive care units: a prospective, multicenter study. Crit Care Med 1993;21:1443-51.

4. Apker J, Propp KM, Zabava Ford WS, Hofmeister N. Collaboration, credibility, compassion, and coordination: professional nurse communication skill sets in health care team interactions. J Prof Nurs 2006;22:180-9.

5. O’Daniel M, Rosenstein AH. Professional Communication and Team Collaboration. 2008.

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Prohibida la entrada a mayores y pequeños #24h24p

Resuena en mis oídos “La brecha digital” más parecida al título de una película de intriga y aventura que a la definición de un problema que arrastramos desde la llegada de las nuevas tecnologías a nuestras vidas.  Brecha, es una palabra fuerte en pronunciación, que sin poder evitarlo, asocio a las imágenes que nos enseñan en los informativos cuando hay un terremoto. La tierra se rompe, se abre y... entre una orilla y la otra sólo el vacío, el abismo y la oscuridad.

Por ello, el término me parece desgarrador y expresa de manera gráfica y contundente la fractura que existe entre las personas que utilizan las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como una parte rutinaria de su vida diaria y aquéllas que no tienen acceso a las mismas y que aunque lo tengan no saben como utilizarlas (www.brechadigital.org). Esta separación entre conectad@s y no conectad@s varía según avanzan las TICs y los servicios relacionados, a veces se reduce y a veces se amplía.

Motivos que expliquen la brecha digital los hay múltiples y variados, y van modificándose con el paso de los años. La condición socioeconómica y la capacidad de acceso a competencias y usos de Internet fueron los primeros en llegar, y ahora, en muchos casos, es la motivación personal para aventurarse en este entorno lo que marca la velocidad o el freno de adopción.

En nuestro pequeño mundo (el 1r mundo según denominan los entendidos), bastante confortable viendo otros lugares,  el sexo y la edad son las diferencias que parecen más determinantes. Si revisamos los datos de acceso a Internet en España en el 2010 descubrimos que el 67% de los hombres y un 61% de mujeres acceden. Al mirar los datos en los menores, el porcentaje de uso de la Red crece hasta un 87% y destaca la disponibilidad de teléfono móvil en las niñas que supera en más de cuatro puntos a la de los niños.

Así, en la teórica curva normal, son los valores extremos, nuestros mayores y los más pequeños los que parecen excluidos de este panorama. Cuesta a veces imaginar a los que superan los 65 consultando los enlaces que les prescribió el profesional de la salud que les atendió. Tampoco es fácil pensar como los peques, pero muy peques (en niñ@s de más de 10 años el uso del ordenador es casi universal con un 95,6%) pueden aprovechar todo este potencial. Pero... los tiempos corren y las barreras de acceso propias o delegadas, pueden romperse con más facilidad de lo que creemos. Hemos de buscar alternativas y pensar en colaborar no sólo en el 2.0 también en el mundo de a pié, por ello no olvidemos que a unos y a otros “alguien les cuida”. Y aquí llega el punto de debate, aquí son protagonistas los e-cuidadores que pasan a convertirse en agentes imprescindibles para disminuir la dichosa brecha digital. Así, un nieto espabilado, sobrina curiosa o quien cuide del abuelo pueden acercarlo a los contenidos de salud que esperan en la pantalla. De igual manera papis y mamis, y porqué no “cangur@s” inquiet@s pueden beneficiarse de actividades y recomendaciones que transmitir y/o aplicar a los menores.

Por ello, ahora que llegó el 2.0 con el Social Media, si no queremos generar una nueva brecha digital es el momento de esforzarnos en cerrar la brecha y una de las mejores maneras será acercándonos sin prisa a mayores y pequeños en su nueva aventura digital.

Mònica Moro Mesa. Médico. Editora del Blog “Mira que bé“.

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Entre la fisura y el cráter digital #24h24p

PASEO POR LOS NARANJOS

Mi llegada a la web 2.0 es de reciente incorporación, pero no os voy a decir que me siento segura y confiada de un uso completo y provechoso, lo que sí puedo estar satisfecha es que para llevar tan sólo unos meses desde su descubrimiento (pongamos que son 6 meses a lo sumo), voy captando el concepto y el contexto de relaciones y posibilidades que ofrece y que son de utilidad. Comencé a usar internet más allá de la búsqueda de información y del uso del e-mail, al hacerme con un Smartphone y tras la conexión con algunos softwares sociales. Recuerdo ahora lo que alguien me dijo, sobre que Facebook, es el corazón; Linkedin son relaciones laborales; y Twitter es la razón; y realmente no lo entendí así en ese momento, pero he descubierto que esa asignación corazón-trabajo-razón, es muy evidente en lo más básico. Además empiezas a entender cómo exponer los perfiles según la necesidad de proyección que uno busque.

Fundamentalmente Twitter  ha sido todo un descubrimiento y no dejo de asombrarme. Desde mi primer twitt, el 1 de agosto de 2011, con un nada original @Virgiforero ha llegado por aquí Acabo de aterrizar Como funciona esto???” y posterior primer re-twitt a sus y pico mil seguidores de: @trecet formas parte de nuestra cultura musical… Madredeus, Rodrigo, Eva, Lorena, Kroke… ¿dónde, cdo nuevas recomendaciones en radio? J”, vas comprendiendo eso de la visibilidad, ya que hubo muchos otros que me contactaron al hablar de tales músicos. Pero el auténtico descubrimiento ha sido la relación entre la web 2.0 y la salud, y el conocimiento de una red de profesionales sanitarios que hablan en la web sobre procesos de salud-enfermedad, ética, cuidados, cuidados paliativos, terapias, gestión sanitaria, etc., cuando precisamente me empiezan a seguir dos profesionales del mundo de la salud y al pinchar en sus perfiles, descubro que tienen blogs (mi primer comentario en un blog, el número #80, fue en el post “Mírame a los ojos”, que por supuesto no me dejó indiferente;  y el otro, en el blog Salud con Cosas).

Ahora ya leo muchos otros blogs, y voy entendiendo la utilidad de esta herramienta como espacio donde una persona o varios autores, aportan ideas o pensamientos a modo de diario o entradas ordenadas según fechas, vinculadas a artículos científicos, proyectos, resultados de proyectos o alguna experiencia personal o profesional, que además se vincula con otros artículos, estudios, ponencias, webs o blogs, que puedes consultar, comentar e interactuar con el autor del mismo, o compartir con otros conocidos y amigos.

Es a partir de ese momento cuando empiezo a entender que hay todo un balcón orientado a la salud, a los cuidados y a mi profesión, con muchos profesionales hablando de medicina, en debate abierto y enriquecido de múltiples posturas, incluso profesionales que interactúan con los pacientes (e-pacientes), orientando estos últimos sus propias preferencias, dudas o experiencias sobre sus procesos, y que puede contribuir a enriquecer los vínculos profesional/usuario.

También valoro la web 2.0 desde otras líneas profesionales, educación 2.0, justicia 2.0, economía 2.0… y así un largo etc., incluso los empresarios encuentran positivo la interrelación con redes internas dentro de las empresas, pero sobre todo me quedo (y es lo que admiro más) con esa idea de la interacción con la web, que como dice Enrique Dans: “los propios usuarios quieren ‘jugar’ con los contenidos, quieren interactuar con ellos…Internet es una máquina de café, donde comentar con otros los asuntos de actualidad”, e importante también para otros, como Jorge Drexler y la importancia de la interacción con su público en sus conciertos y de la que fui testigo en mayo del año pasado.

Así que, ¿dónde estoy?, ¿qué he descubierto? En mi caso, la brecha digital, se vuelve “fisura” para algunas cuestiones, y “cráter” para muchos otros aspectos, pero entiendo que la forma de aprender en la web 2.0 es usándola, aprendiendo a hacerlo, interactuando y por qué no, pidiendo ayuda (hay algunos maestros dispuestos a ayudar). Creo que mi relación es positiva, aunque debo reconocer que el tema de los “egos digitales” y la “visibilidad” me lleva a la reflexión sobre la necesidad de gustar/degustar (o exhibirse) al resto de la comunidad, con la posibilidad de asumir ciertos riesgos relacionados con el posible “enganche digital” o dependencia, al robar tiempo para el resto de actividades personales y necesarias del ser humano (visibilidad real, de carne y hueso). Acordaros de la frase aristotélica, “la virtud es un justo medio entre dos extremos”.

Saludos a todos.

Virginia Salinas Pérez. Enfermera asistencial. Hospital Regional Carlos Haya: Servicio de Neurología

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Por el mestizaje #24h24p

Pit Stop

Me encanta estar aquí, al igual que el año pasado, colaborando con Cuidando.es en su iniciativa anual por la visibilidad de los cuidados enfermeros. Me han pedido una aportación dentro del lema “trabajo en equipo” y aquí está: trata sobre el mestizaje y lo que alguna vez he llamado “enfermero-diversidad”.

Los equipos de trabajo asistenciales en los centros sanitarios están viviendo lentos, pero implacables, procesos de cambio, relacionados muy especialmente con la construcción de nuevos mapas profesionales que están redefiniendo las competencias, funciones y roles de cada componente y, por tanto, sus aportaciones a los resultados asistenciales y de la organización.

Si analizamos los sistemas más desarrollados a este respecto, podemos ver que una de sus condiciones (o resultados, nunca se sabe muy bien) es una notable diversificación de las estructuras profesionales enfermeras. Y desde numerosos ámbitos enfermeros se está alarmando acerca de las graves consecuencias desnaturalizadoras que dicho proceso está conllevando: la dilución del discurso y la visión y la mirada enfermeros, la medicinalización de la enfermería y su abandono del enfoque holístico o la descohesión interna que convierte a las enfermeras en peones fáciles de manipular, cada cual en su propia casilla sin ver más lejos.

Lo cierto es que, tanto desde el punto de vista de la visibilidad de la enfermería, como de la ampliación de las perspectivas de progreso de las enfermeras en sus carreras profesionales, esta diversificación está permitiendo buenos avances. Una de las principales razones es que la extraordinaria complejidad de los servicios de salud actuales ya no precisa únicamente perfiles generalistas bien delimitados, sino que cada vez necesita más soluciones ad hoc a nuevos problemas o a problemas enquistados que no se han podido resolver desde los enfoques burocrático-competenciales aún dominantes.

En mi blog y en muchos otros hay numerosas entradas donde se describen experiencias de todo tipo en cuanto a organización del trabajo y de los equipos asistenciales en atención primaria, en hospitales y en centros sociosanitarios, todas diferentes, muchas de ellas imaginativas y otras tan obvias que parece mentira que no se hayan ensayado antes. Estas experiencias están gozando de una notable visibilidad social, con reflejo en los medios de comunicación, y la enfermería está avanzando en la consecución de una imagen social más moderna, más competente e independiente, menos lastrada por sus orígenes. Y lo principal, sin duda, es que los médicos que participan en estos sistemas de organización del trabajo avanzados expresan claramente su preferencia por ellos: romper barreras de dominación es lo que tiene: libera tanto al oprimido como al opresor (que nos lo digan a los hombres).

Por eso, creo que el mestizaje es bueno. No importa tanto cómo me llamo, sino quién soy, qué aporto que sea mejor de lo que aportaba y, sobre todo, cómo y porqué lo hago.

Juan F. Hernández Yáñez. Sociólogo, consultor. Editor del Blog “La enfermería frente al espejo

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Mundo de las ideas vs. mundo real #24h24p

Tables Outside Dublin Restaurant

Una mesa, no tiene que demostrar que es una mesa. Lo demuestra siendo.

(Oído en Nursing Speakers Corner)

La explosión de las redes sociales implica no sólo la democratización en el acceso y consumo de información. Como indica Andoni Carrión en el editorial que abre nuestro Monográfico de Enfermería 2.0, el llamado movimiento 2.0 ha sido, y es, una revolución en la forma de entender las relaciones entre los actores que pululaban por Internet pasando de ser consumidores pasivos de contenido generado por terceros a ser prosumidores, es decir, consumidores y productores de contenidos al mismo tiempo[1]. Este foro de encuentro global en el que prima el tráfico de información de libre acceso, favorece la creación de redes profesionales alternativas a las tradicionales y la generación de nuevos proyectos, ¿estamos preparados para asumirlo? ¿Existe pobreza o brecha digital en la enfermería?

Pese a que la pobreza digital es relativa (la clara apuesta por la informatización del trabajo de las administraciones sanitarias nos provee de los medios) y el analfabetismo digital se está paliando (el impacto del movimiento enfermero en la red está abriendo cada vez más espacios en medios tradicionales), ¿por qué tenemos la percepción de que existe esa ruptura? Podemos hablar de una brecha digital inducida, generada por la censura y restricciones de acceso a Internet en las consultas de los profesionales sanitarios españoles[2]. Al eliminar el canal de comunicación, eliminamos la posibilidad de que movimientos e iniciativas que se gestan en la red se lleguen a materializar (mundo de las ideas vs. mundo real).

Aún así, esta fractura digital parece menos dañina que la brecha que existe en la actualidad entre los generan contenidos, los que los difunden, los que los consumen y los que los tienen que implementar en su entorno laboral (brecha no-digital). Las redes sociales deben romper la vergonzosa obsolescencia que rodea la difusión de las investigaciones enfermeras, cifrada por Gálvez Toro y su equipo en 4 años [3] [4]. Es decir, si consideramos que el círculo de producción científica se cierra con la citación de la investigación por otro autor, esto en enfermería no ocurre hasta 4 años después de ser publicado (a lo que habría que sumar el periodo de revisión editorial, el dedicado a la construcción del artículo y el propiamente empleado durante la investigación). Aunque el arte del cuidado es antiguo, la enfermería es una ciencia joven, en constante crecimiento[5], ¿somos conscientes de que estamos guiándonos por supuestos que, en el mejor de los casos, fueron evidenciados hace casi una década?

Frente a esto, nos encontramos con el efecto paradójico que produce el exceso de información. El carácter efímero de muchos productos de la web[6], la creación de Colegios Invisibles y que en ocasiones se antepone la visibilidad a la calidad, producen el efecto justamente contrario al deseado: Disfunción Narcotizante e Infoxicación. Reconocerlo y paliarlo es el reto de los nuevos líderes de opinión enfermera, nacidos del 2.0, capaces de generar nuevas corrientes de pensamiento y de modificar, destruir e incluso plantear nuevos paradigmas enfermeros.

La enfermería no debe reinventarse, debe comprenderse. Debemos utilizar las nuevas vías y métodos de comunicación como herramientas que nos permitan crecer como profesión, no como generadores de un mundo paralelo, abstracto. Enfermería ha demostrado su capacidad para adaptarse a nuevos escenarios sin perder de vista su esencia: el cuidado. Y lo hará de nuevo. La verdadera brecha somos nosotros mismos.

Desde la revista de enfermería ENE, felicitamos a Cuidando.es (Serafín Fernández y Antonio Jesús Ramos) por la creación de este espacio para la reflexión y visibilidad de los cuidados con la iniciativa #24h24p.

Gracias por invitarnos a participar, ENE.

20 de Febrero, Día de la Visibilidad de los Cuidados Enfermeros en la Red.

Martín Rodríguez Álvaro y Cristina Toledo Rosell

Director y Redactora Jefe de ENE. Revista de Enfermería. @enerevenfermera

Editores del Blog “Ene Revista de Enfermería“ 


[1] Carrión, Andoni. Enfermería y 2.0. Una cuestión de Actitud. ENE. Revista de Enfermería. 5(2)10-12. ago 2011. Disponible en http://enfermeros.org

[2] Internet en la Consulta: una necesidad. Blog para reclamar acceso abierto a Internet en las consultas médicas de España. http://internetenlaconsulta.wordpress.com

[3] Gálvez Toro A, Poyatos Huertas E. Obsolescencia de las Revistas Españolas de

Enfermería (año 2000). Index de Enfermería [Index Enferm] (edición digital) 2002; 38.

Disponible en http://www.index-f.com/index-enfermeria/38revista/38_articulo_62-65.php

[4] Rodríguez Álvaro, M; Toledo Rosell, C. Análisis de la producción científica de la revista de enfermería ENE en los años 2007-2009. ENE, Revista de Enfermería 3(2):12-24, sep 2009. Disponible en http://enfermeros.org/revista

[5] Brito Brito, PR. La Enfermería como ciencia emergente. ENE. Revista de Enfermería. nº 0:40-44, ago 2007. Disponible en http://enfermeros.org

[6] Reposiblog: repositorio de post con calidad científica [post]. Julio, 2011. En Enfermería Basada en la Evidencia (EBE) [Blog]. Disponible en: http://ebevidencia.blogspot.com/2011/07/reposiblog-repositorio-de-post-con.html

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“Just a Nurse” #24h24p

“Necesitaría que me echaseis un cable. Trabajo en una residencia de mayores (soy due socio sanitario), nuestro jefe inmediato es la coordinadora de enermería. (como supervisora) y le sigue el director de la residencia como máximo responsable. Bueno pues el día 22 de diciembre nos ponen unos folios firmados por ambos con un reparto de tareas de enfermería atendiendo al número de enfermeros en planilla en cada turno, identificándonos a los enfermeros en la rotación con colores. Así el color azul hará los inyectables, las TA, las insulinas…el color verde hará ecg, actualización de historias de enfermería, imprimir listado de dietas para cocina…, y así sucesivamente. En ningún momento se ha contado con nosotros para distribuir esas cargas de trabajo, ni nuestra opinión, ya que en tiempo se nos propuso y por mayoría del equipo enfermero decidimos que los enfermeros no deberíamos trabajar por tareas, sino por pacientes”

(Posteado en TEB el 24 de Diciembre de 2011)

¿Donde están en este ejemplo la personalización de los cuidados, la autonomía, la unificación de la práctica clínica, la continuidad de cuidados, la evidencia científica, el trabajo en equipo o la jefatura como coach o mentor dinamizador del equipo hacia los mejores cuidados enfermeros?

A veces nosotras mismas nos ponemos los límites, las etiquetas o no nos valoramos como profesionales:

¡Sólo soy una enfermera! ¡Sólo eres una (simple) enfermera!

Suzanne Gordon que harta de oír ese comentario precisamente entre las propias enfermeras concibe este poster a modo de “campaña de reclutamiento” para “revaluar” los cuidados enfermeros dentro del propio colectivo:

 

Sólo soy una enfermera.

Sólo soy la diferencia entre vivir y morir.

Sólo tengo los ojos educados en la prevención de errores, lesiones y otros eventos adversos.

Sólo diferencio la curación, el afrontamiento o la desesperación.

Sólo detecto y diferencio el dolor de la comodidad.

Sólo soy una investigadora enfermera que ayuda a otras enfermeras y médicos a proporcionar mejores cuidados, más seguros y más eficaces.

Sólo soy una profesora de enfermería, que educa a las futuras generaciones de enfermeras.

Sólo trabajo en gestión y seguimiento de los pacientes que participan en investigaciones de vanguardia.

Sólo educo a los pacientes y las familias sobre cómo mantener su salud.

Sólo soy una enfermera que marca la diferencia entre que una persona pueda permanecer en su propia casa o ir a una institución.

Sólo diferencio entre morir en agonía y la muerte en el confort y dignidad.

Sólo soy el centro de la verdadera base del cuidado de la salud.

 ¿Quieres unirte a nosotras y ser sólo una enfermera también?

Liliane Bettremieux Toyos. Sólo soy una enfermera!

Editora de “Tablon en Blanco“. Asociación Foro de la Profesión Enfermera.

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