Resulta que esta expresión la he escuchado en multitud de ocasiones. Seguro que vosotros también. Se suele escuchar cuando…
- alguien comenta los resultados de una investigación que se ha publicado recientemente… “a mi no me cuentes historias que yo de eso no se, y además, es que a mi no me gusta la investigación”
- sale algún curso sobre la materia… “¿de investigación? ni de coña, es que a ni no me gusta la investigación”
- vienes de un congreso y dices…“Pues he visto en una comunicacion en el Congreso de… ¡Ya estamos con las tonterías! Pues no sabes, que a mi no me gusta la investigación”
Y seguro que podemos poner muchos más ejemplos.
El caso es que, haciendo caso a la famosa Wikipedia, cuando hablamos de investigación hacemos referencia a “una actividad humana orientada a la obtención de nuevos conocimientos y, por esa vía, ocasionalmente dar solución a problemas o interrogantes de carácter científico.”
Desde este punto de vista, no me puedo “de creer” que en nuesto quehacer diario no nos planteemos algunas cuestiones que tengamos que resolver (“será mejor utilizar esto que lo otro”, “si lo hiciera de esta manera lo mismo funciona mejor”, “pues la verdad es que esto no se donde encontrarlo”…)
Claro está, para dar respuesta a los interrogantes, tendremos que saber (mas o menos) algunos lugares donde encontrar información adecuada (además de Google, claro), y para hacer esto, no tenemos que ser grandes investigadores, ni saber hacer hacer ensayos clínicos, ni tener un proyecto financiado. Tan solo tenemos que tener, inquietud por resolver nuestra pregunta, actitud por mejorar nuestros cuidados y conocer algunos recursos y lugares donde encontrar la información.
Y es que, para muchas de nuestras cuestiones del día a día, no necesitamos hacer grandes investigaciones, sino, simplemente buscar las respuestas en los diferentes recursos que tenemos a nuestro alcance. Con hacer solo esto, ya estariamos haciendo bastante.
Y a tí ¿te gusta la investigación?





















