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Comenzar por uno mismo

Hace tiempo que tengo ganas de escribir este post, pero por una cosa u otra, no ha podido ser.

Es habitual que cuando los profesionales sanitarios hablamos sobre temas relacionados con la sanidad y en concreto de nuestra profesión, acabemos nuestras conversaciones de una manera estándar: “… es que la culpa es de la Administración”, “es que la culpa es del Ministerio”, “es que la culpa es de los Colegios” “es que la culpa es de los Sindicatos, “es que así no vamos a ningún lado” “es que mi supervisor” “es que mi compañera” “es que los pacientes” “es que los familiares”, es que, es que , es que…

El otro día Julio Mayol en un post muy acertado nos hablaba de como los profesionales, independientemente del puesto que ocupen, tenemos el don de pasarnos los marrones de unos a otros. Tal y como nos decía el propio Julio sería interesante abandonar estas conductas y ponernos manos a la obra a solucionar los problemas.

Por otro lado, Sergio Minué en otro de sus magníficos post sobre el uso de los Check List de Verificación Quirúrgica, nos hablaba de algo que me parece muy importante en nuestros días. Que la implantación de nuevas prácticas o nuevos procedimientos por parte de la Administración debe ir acompañada de más cosas… (más recursos, más formación, mejora del trabajo en equipo) que faciliten el desarrollo de las mismas.

ignorancia
Creative Commons License photo credit: Rocío Lara

Pues bien, quisiera aplicar lo aprendido en estos dos post a nuestra realidad como enfermeras clínicas.

Si se implantan nuevas prácticas (que no van acompañadas de medidas adicionales)

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Nuestra costumbre de pasarnos el marrón de unos a otros (por no contar con otros factores…)

¿Que es lo que sucede? Ponte en lo peor…

¿Y que es lo que pienso?

Pues mire usted, hoy en lugar de terminar mi conversación echandole la culpa al famoso “es que”, me gustaría ser un poco crítico conmigo mismo y con mi profesión. A veces, y a pesar de que desde otros lugares no nos pongan las cosas fáciles para hacer nuestro trabajo, creo que debemos hacer un poco de autocrítica y comenzar por pensar que es lo que tenemos que cambiar de nosotros mismos, a nivel personal, de como prestamos nuestros cuidados día a día. Estoy seguro de que todos (y a todos los niveles) podemos añadirle un poquito más de responsabilidad, profesionalidad, sentido común, y coherencia a algunas de nuestras acciones, y otra cosa muy importante y que no se cansan de repetir dos buenos amigashos ACTITUD…

Creo que todas estas cosas nos vendrían bien  para evitar ese traspaso de marrones de unos a otros, y por otro lado, frenaría, en algunos casos, esa ola de ignoracia e ineptitud que nos comentaba Sergio Minué.

Tal y como me dijo mi amiga Mercè Bonjorn Dalmau ,”La fuerza está en nosotros mismos, en nuestra mente!“…

¿y tú que opinas?

 

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Sobre Serafín Fernández-Salazar

Padre, Enfermero y Bloguero. Cofundador de La Factoría Cuidando. Coordinador de #PiCuida, Red de Cuidados de Andalucía. Si quieres más información sobre mis proyectos, pásate por www.lafactoriacuidando.com

17 Comentarios

  1. Estimados Turroneros, siempre hay que mirarse dentro antes de mirar alrededor. Comparto el análisis… basta ya de excusas!!
    Si los cambios no empiezan por uno mismo y desterramos la resignación y la culpa de nuestro vocabulario éstos nunca se producirían.

    Un abrazo

  2. Completamente de acuerdo pero no solo en tu trabajo… Yo trabajo en un aeropuerto y bueno, siempre hay alguien culpable de nuestra mala situación y cuando tienes ocasión de hacer “algo más” resulta que “no te pagan por eso” y sencillamente ni intentas mejorar!! es alucinante!! estoy intentando irme pirque creo que como persona ahí dejas de crecer no quiero esto, quiero más. Me ha gustado tu entrada.

  3. Felicidades por la entrada, es muy buena y nos va a hacer reflexionar a más de uno, que es de lo que se trata. Evidentemente no podemos cambiar las circunstancias externas, pero como bien decís SI podemos cambiar nuestra actitud frente a las situaciones que nos rodean, asi que es todo un reto , y podemos marcar la diferencia de esta manera..
    Asi que como decís vosotros, Al turrón..

  4. Gracias por vuestras palabras.
    Andoni: que te voy a contar a ti de todas estas cosas verdat? Hemos conversado en más de una ocasión de ese cambio de actitud que debe de producirse cuanto antes.
    Pedro: “en todos partes se cuecen habas”, como digo en el post, es una reflexión profesional, pero también personal, basta ya de excusas (necesarias en algunas ocasiones), pensemos que debemos cambiar y al turrónx!
    Ruth: Pienso que el primer paso es ver que podemos modificar a nivel personal y después, dar el paso e intentar cambiar lo de fuera.
    Un abrazo para l@s tres!

  5. Me encanta vuestra entrada! Y estoy totalmente de acuerdo.
    Siempre buscando excusas, los culpables siempre son otros, … Pero ¿qué podemos hacer nosotros? Tod@s y cada uno de nosotros, independientemente de la posición que ocupemos en la organización, podemos aportar. Nuestra actitud es nuestra mejor baza para ello.
    Gracias por la mención e insisto: la actitud depende de nosotr@s mismos y todo está en nuestra mente!!!

  6. A veces la excusa para el “no cambio” es: “yo lo haría pero ¿qué adelanto yo sol@?” , pues sí se consiguen cosas, si consigues contagiar a una o dos y a su vez est@s a otros dos…. como bien dices, no mirar alrededor ni echar balones fuera, empezar por nosotros mismos. Genial la entrada y los posts enlazados 😉

  7. Mer: tus palabras fueron reveladoras y confirmaron que tenía que escribir este post, que llevaba tiempo en el tintero. Como dices, seguro que podamos dar “un poquito más”, Me ha gustado tu pregunta ¿Qué podemos hacer nosotros?…
    Carmen: es cierto que el intentar cambiar las cosas a nivel individual puede ser complicado, pero esto no debe ser una barrera, y en los casos que sea así, estoy seguro de que conseguiremos saltarlas…
    Un abrazo para las dos!

  8. Hace algunos días me llamó una médico del hospital, estaban haciendo una obra y querian retirar unos cuantos aparatos, la verdad es que me daba pereza hacer algunas cosas (muy fáciles) pero que remoloneaba …. la mujer es bastante maja y, al final consiguió “convencerme”, quitamos todo de enmedio con rapidez y eficacia, luego me dije a mi misma, eso de “con el poquisimo trabajo que me costado” ….
    Hay que girar la cámara y decir: “¿qué estoy haciendo yo?” “¿hacia dónde miro?”….
    Echo mucho de menos la autocrítica, gracias por recordármelo

  9. Sólo sé que no sé nada.

    Interesante reflexión amigos turroneros la del día de hoy. Menos excusas y más autocrítica. A partir de ahora mismo lo pongo en práctica. Ló fácil es lo contrario, pero basta ya de tirar balones fuera.

    Tengo la costumbre de criticar las restricciones informáticas en el trabajo y aquí en vuestra casa, me hago la firme propuesta de no volver a hacerlo más (o a intentarlo al menos) y en lugar de eso, seguir buscándome la vida por otros medios en lugar de culpar a otros.

    Actitud y autocrítica. A ver si lo consigo. Amigos Turroneros y amigos de La Comisión Gestora, os digo a vosotros lo que le digo siempre a @rutroncal ¡Gracias por hacerme reflexionar! 😉

    • Hola Pilar: cucha que te diga, que algo te queda / nos queda con las restricciones informáticas en el trabajo, otra batalla a librar, una más, pero como tu dices a buscarnos la vida por otros medios.

      Juana: a mi me pasó lo mismo que a ti hoy, cuando leí el post de Julio Mayol me dije “lleva toda la razón, basta de ya de pasarnos los marrones de unos a otros”… e intento hacerlo, aunque algunas veces cuesta trabajo…

      Un abrazo para los dos y gracias por comentar!

  10. Pues si, esta claro que nos pasamos la vida echándole la culpa a los demás (en muchos ámbitos) y esperando a que los demás nos solucionen las cosas y nos cambien la vida. Sería bueno que ante cada situación nos preguntáramos: ¿qué puedo hacer YO para mejorar esto? Y cuando sepamos que podemos hacer, como dicen aquí los amigos…al turrón!
    Un abrazo!

  11. Leyendo el post me he acordao el comentario con el que mi amiga Lola Vellido ( y compañera) firma siempre sus correos , os lo copio:
    “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”
    Me parece que va en la línea de vamos a arremangarnos y nos dejamos de protestar y si protestamos …¡que nos pille arremangados y trabajando!
    un beso rosa
    magnífica reflexión #buenrolling

  12. Gracias Jesús y Rosa por vuestra reflexiones.
    Jesús plantea la pregunta “¿Qué puedo hacer yo para mejorar esto?” y Rosa le da la respuesta “Vamos a arremangarnos y nos dejamos de protestar”
    Pues eso, al turronx!
    Un abrazo para los dos!

  13. Muy interesante turronero, justo hoy mismo hemos estado hablando de este tema en el trabajo, y hemos decidido que vamos a repasar de forma frecuente los algoritmos de la RCP avanzada y realizar simulacros de situaciones especiales ( cuando mas necesitas estar preparado, saber lo que cada uno tiene que hacer y el tiempo es oro) con todo el equipo de trabajo.Hemos empezado hacerlo hoy mismo y ha ido genial, debemos de dejar de echar balones fuera y centrarnos que granitos podemos ir poniendo nostros para mejorar la calidad-seguridad de los cuidados. Un besito

  14. Genial, Serafín. Leyendo tu post, de pronto he retornado a alguna de esas “innumerables” conversaciones de despacho entre tú y yo… Estoy totalmente de acuerdo contigo, y ya lo sabes, que yo siempre miro antes “hacia dentro” (a veces me cuelo). Lo importante, es equilibrar la autocrítica, con la crítica “constructiva” y proactiva hacia lo externo. De igual manera que podemos cambiar, y siempre resulta mucho más fácil comenzar por uno mismo (no tenemos que “pedirle permiso” a nadie), también tenemos la responsabilidad de, con las herramientas de las que disponemos, actuar para mejorar el entramado en el que tiene lugar nuestro trabajo. ¡Un abrazo a tod@s!

  15. Cucha que te digo: Esta Genial! Gracias! 🙂

  16. Pues va a ser que tienes mucha razón… estoy recuperando posts perdidos de hace unos días, este me parece muy bueno… no solo porque tengas razón, sino por como lo cuentas…

    El caso es que todo es un poco de actitud, un poquín de ganes, y voalá!…

    Pero tampoco nos engañemos, que no es así de fácil, y uno no llega a estar negativo o escéptico porque sí, suele ser resultado de frustraciones más o menos continuadas… aunque algunos tenemos el umbral muuy bajo…

    Sentir que trabajas pal inglés no siempre es agradable…y a fuerza de poco reconocimiento del trabajo si no hay otras válvulas de escape…

    Tres cosines que creo que nos pueden ser útiles de cara a cambiar de actitud:
    1) Abandonar el sentido de culpabilidad si alguna vez caemos en el pesimismo, escepticismo, o simplemente no somos entusiastas ante un proyecto que se nos presenta delante.
    2) Adoptar una actitud de MAGIS, de ir más allá, de ser ambicioso con lo que uno quiere aportar y sentirse capaz.
    3) Propongo un ejercicio muy PNL: “evitar maximalismos”, es decir evitar caer en el “todo es una m…” ,”Eso no vale para nada”, “Todos los jefes son iguales”,…”Ningúna cosa me satisface”,… Son expresiones que raramente son ciertas, y que acaban por engullir nuestro ánimo, tratemos de evitarlas y ser un poco más justos con la realidad, o al menos más benévolos o ingenuos…

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