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“Niña bonica y apañá”#24h24p

HACIA UNA VISIBILIDAD DE LOS CUIDADOS ENFERMEROS

Me pregunto: ¿son reconocidos los cuidados enfermeros por la sociedad?

Creo que hay un desfase entre la percepción que tenemos los enfermeros de nuestra profesión y la que tienen las personas a las que atendemos.

Como enfermera, pienso que nuestra profesión es muy rica. Permite tantas variantes en su desempeño que cualquiera que sintiera en su día el “picotazo” de estudiar enfermería, con el tiempo, una caña y ciertas dosis de madurez personal y profesional, consigue encontrar su “hueco”, en algún momento. La multiplicidad de entornos, especialidades, posibilidades de desarrollo académico y profesional… abre un amplio abanico donde el último eslabón es, a la vez, el primero y el que nos da sentido: la relación de ayuda con el otro.

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¿Y qué piensa el otro de nosotros? Creo que, en muchas ocasiones, no dejamos de ser la “niña bonica y apañá” que no le hace daño cuando le pincha, o la que prepara los papeles del médico, o aquella a la que increpan por la espera y sobre la que descargan su malestar, para luego olvidarse de él cuando por fin el médico les visita… ¿Y para cuando dejaremos de escuchar lo de A.T.S. o Practicante?

Aún en esos papeles devaluados de la enfermera, no dejamos de cumplir nuestra función, la de ser vehículo entre la persona y la búsqueda de la salud, a través de los cuidados.

Creo que se está produciendo un cambio en el paradigma salud-enfermedad, tendente a una mayor concienciación y responsabilidad sobre la propia salud. Este cambio conllevará a una reforma paulatina del sistema sanitario. Creo que será entonces cuando la enfermería alcance plena visibilidad y cuando las personas a las que atendemos sepan realmente todo lo que les podemos dar y sean capaces igualmente de demandarlo.

GLORIA COBO PÉREZ (CLÍNICA)

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3 Comentarios

  1. Te felicito por este post. Gracias a ti no me siento tan sola, porque he pensado este desde el inicio de mi profesión. Muchas veces lo he hablado con compañeros y ellos no se sienten así, dicen que para ellos eso no es importante, y para mi no es lo más importante, pero me da mucha rabia que los alagos se los lleve quien menos lo merece, y que yo no dejo de ser la “muchacha de las tensiones” y otras cosas más… Ojalá algún día digan nuestros pacientes: es la muchacha de los cuidados, o es MI ENFERMERA. Ese día sentiré que mi labor y la de otros muchos, por fin, será reconocida por esa sociedad a la que queremos ayudar.

  2. Que bien explicado! palabras justas para describir un escenario actual y un hecho: se está produciendo un cambio. Promover el autocuidado significa dar relevancia a Enfermería, profesional esencial de la promoción de la salud.

  3. A veces, la sensación es que el paciente es el invisible, sobre todo en la parte mecánica de vuestro día a día. Esa parte, en que el paciente después de estar esperando el turno, llega a una sala dónde te dicen siéntate y en dos minutos o menos, te despachan.

    Para poder explicarme mejor, os voy a contar lo que me pasó la semana pasada cuando fui a sacarme sangre. Y que conste, que ese instante, justo antes de que la aguja atraviese mi piel buscando la arteria… se me hace eterno y mortal.

    La enfermera parecía que o no tenía muy buen día o estaba un poco harta de sacar sangre… así que, con la mejor de mis sonrisas le pregunté:

    – por curisosidad, cuantas veces has sacado sangre a lo largo de toda tu vida?

    la cara que me puso para decirme que “muchas”, no tenía precio, así que continué con más preguntas

    – mil? dos mil? cientos de miles?

    y se volvió para mirarme a la cara, porque aunque no lo parezca eso ayuda y me hace sentir persona y no un objeto (mientras le quitaba el plástico a la aguja, ya preparándose) y me ha dicho ” cientos de miles”

    ahí, desde luego la cara la tuve que poner yo, porque empezó a sonreir!! Y a partir de ese momento, empezamos a hablar y la cosa mejoró bastante.

    Y esto va para Cathaysa: mucho ánimo, que aunque creas que eres la “muchacha de las tensiones”, cuando pasen unos años lo verás desde otro punto de vista.

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