Cuando tuitear duele

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“Cucha que te diga”, recuerdo cuando comencé con todo esto. De twitter nada de nada. Teníamos el blog pero nuestra incursión en redes sociales se hacía esperar. Hasta que un día vi que Carlos Núñez utilizaba Twitter para su blog (Homosanitarius se llama entonces). Pensé… “vamos a probar”. Y desde entonces.

Al principio, uno aprendía como podía. Algún tutorial de Olga Navarro, conversaciones de media noche con un montón de personas, intereses comunes, sentimientos parecidos. En el 2010 había debates superinteresantes en Twitter. Después, he tenido la suerte de conocer a grandes personas gracias a esta herramienta. Algunos, casi de la familia. Otras, primos lejanos.

Lo he dicho en muchos eventos. Twitter es mi red social favorita. Incluso ahora, cuando en ocasiones, tuitear duele. De momento, se trata de un dolor agudo, que se pasa cuando en lugar de focalizar, lo miras en el plano general. El tema es que el dolor no se convierta en crónico. Entonces lo dejaré.

Si me preguntas cuál es la razón de ese dolor podrías pensar que es porque encuentras personas que no “comulgan” con lo que dices. Normal. Como en la vida misma. Pero esa no es la razón. En Twitter encuentras cuentas (detrás de ellas hay personas, creo) que faltan el respeto; que te crujen (digas lo digas); que no entienden de grises o de colores intermedios (o estás conmigo o contra mí); y que hacen sufrir a otras personas (literal). No es una cuestión de críticas, sino de respeto, de educación. Como en la vida misma. Hay personas que dicen, “no hombre, eso va por el nivel de exposición”, “si estás te pueden criticar”. Una cosa es criticar y otra, hacer daño. El odio, a través de las redes sociales, está más cerca de lo que parece, por eso es tan importante la ética, y más cuando hablamos de salud.

Personalmente, utilizo esta herramienta a nivel profesional, y disfruto de ella (antes disfrutaba más, la verdad). Eso sí, en mi opinión estamos viviendo un nuevo contexto a nivel de redes sociales que nos tiene que hacer reflexionar. Utilizar herramientas para bloquear cuentas o silenciar tweets no ha sido (casi nunca) mis primeras opciones, pero… ¿y si te duele? ¿cuál es el límite? ¿irte? ¿borrarte?. No. Por otro lado, este nuevo contexto, que es una prolongación de lo que sucede en nuestras vidas “reales” no es nada fácil para personas que están empezando, que pueden verse alejadas de este mundo digital lleno de potencialidades. Quizás, cuando vean lo que sucede se marchen. ¿No contribuye también todo esto a ampliar la brecha digital?

Para terminar esta reflexión me gustaría recomendar la lectura de este artículo publicado hace un mes, y titulado “Odio en la Red”, que al margen del contenido político, nos ilustra sobre situaciones que pueden verse a menudo en las redes sociales:

“Vivimos en la época en la que mola poner a alguien en el centro de una diana y desahogar, con dardos envenenados, nuestras frustraciones. El único consuelo que te ofrecen en la red es que mañana le tocará a otro. Tal vez a ti.” [@angelrd]

Por eso, ante situaciones como estas, quizás merezca la pena desconectar, rodearse de buenos amigos y amigas; sentir el brillo de sus miradas; disfrutar de sus sonrisas; beber una copa de vino junto a la lumbre, y tener en cuenta algunos consejos para que tuitear no te duela tanto.

Un saludo. #AlTurrón

Imagen “Tweet”, by Shutterstock

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14 Comentarios

  1. Virginia Salinas dice

    Hola querido amigo: ya sabes y lo repetiré hasta la eternidad que tú y Antonio, mis “cuidandos” de la red, sois mis padrinos de Twitter. Algo de lo que sé (prácticamente todo) lo aprendí de vosotros y fue gracias a vuestra manera de ser y estar. Esto quiere decir, que no van a poder medrar en tu capacidad y tu competencia, y ando segura que muchos de los ataques tienen la base en los celos y la debilidad. No viví todo ese esplendor que comentas de conversaciones e interacciones (creo que era mi época de mirona poco participativa, fundamentalmente), pero entiendo esa añoranza. Quizás, como en el mundo 1.0, la vida (y la red) tiene adoquines para hacernos entender que los trayectos tumultuosos ayudan a mantener nuestra atención constante, sobre todo reconociendo donde no queremos estar. Me alegra haber aprendido tanto junto a ti. Sigue así y no aflojes, a pesar que haya algún escalón más levantado.
    Un abrazo enorme.
    PD: echo de menos garabatear! Y en vuestra casa, por supuesto.

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Gracias, como siempre, por tus palabras Virginia, y por los ánimos. Supongo que son “rachas”, pero como dicen en mi pueblo, “la feria no es lo que era” ;). En cualquier caso, adelante, siempre adelante. Cuando quieras, esta es tu casa. Un abrazo!

  2. Ana dice

    Sí, es cierto que Twitter ya no es lo que era. Aún así, sigue siendo mi red favorita por todo lo que aprendo en ella :D. Besitos.

  3. Luis Arantón dice

    Mucho ánimo Serafín; en nuestro entorno, lo que necesitamos como profesionales (y como personas), es gente que contribuya a “construir”, que se implique y actúe engrandeciendo nuestra profesión; gente como vosotros y cientos más de amigos que he tenido la suerte de conocer en RRSS y que además, en muchos casos, he sido tan afortunado que que he podido trasladar esa amistad al 1.0 (con momentos inolvidables y proyectos comunes).

    Claro que hay “trolls” que se dedican a destruir”, amparados en el anonimato de un nick y en la impunidad que da ese anonimato tras una pantalla de ordenador; hay incluso (estoy seguro de ello), “grupos orquestados” para dirigir, orientar o contrarrestar campañas de opinión (y no solo a nivel político), en defensa de intereses más o menos espúreos. Muchas veces me has visto comentar y criticar al respecto. Mi “truco”… no darle cuartelillo (ellos mismos se ponen en evidencia y si no les das cancha, se aburren).

    Pero a pesar de todo ello, el verdadero espíritu 2.0, se mantiene por todos los que, como tú, tratamos de compartir, comunicar, enseñar y aprender cada día… y he de reconocer, que me costó pillarle el punto a Twiter (era más de Face), pero el empujoncito de un “amigasho” común, me hizo dar el salto y me alegro de haberlo hecho… con todos lo pros y contras, no me arrepiento en absoluto (gracias Andoni).

    ¿Borrarte?, ¿dejarlo?…, ¡ni de broma!
    Quedaríamos un bastante “huérfanos” dentro de esta pequeña o gran familia que formamos… Qué haríamos sin “Cuidando”, sin “La Factoría” o sin “Picuida”… no sé porque me ha venido a la cabeza un viejo proverbio japonés… recuerda que “El clavo que sobresale, es el que siempre recibe el martillazo”

    Un abrazo fuerte y mucha gracias por todo lo que aportas.

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      “Cucha que te diga” Luis. Gracias por tus palabras al otro lado de la pantalla. Como dices, lo mejor de todo esto es las grandes personas que tenemos la oportunidad de conocer gracias a estas herramientas. Tú eres una de ellas. Un abrazo querido amigo.

  4. Fernando dice

    Ante odio, poesía. Todos los ánimos del mundo Serafín.

    Kläffer (Ladrador)

    Wir reiten in die Kreuz und Quer
    Nach Freuden und Geschäften;
    Doch immer kläfft es hinterher
    Und bellt aus allen Kräften.
    So will der Spitz aus unserm Stall
    Uns immerfort begleiten,
    Und seines Bellens lauter Schall
    Beweist nur, daß wir reiten.

    Cabalgamos por el mundo
    En busca de fortuna y de placeres
    Mas siempre atrás nos ladran,
    Ladran con fuerza…
    Quisieran los perros del potrero
    Por siempre acompañarnos
    Pero sus estridentes ladridos
    Sólo son señal de que cabalgamos

    Goethe, 1808

  5. Pedro Soriano dice

    Las redes sociales son un medio, una herramienta que se puede utilizar de manera individual para lo que cada uno considere oportuno. Hasta ahí todos somos amigos. El problema reside cuando no compartes ideas o acciones dentro de la misma. ¿Dónde está el límite? Pues sinceramente, yo pienso como tú. Debemos hacer una reflexión del porqué iniciamos este movimiento, espíritus libres con ganas de avanzar en la profesión, aprender, conectar y seguir sumando, aportando…

    Yo tengo claro que ante todo respeto, ante todo saber estar y ante todo sonreir. Tenemos que rodearnos de personas que realmente sumen y aporten.

    No he dicho mucho en este comentario pero creo que lo resumen todo. Yo echo de menos ese “mírame y diferenciate” esa unión, esa transparencia, esa originalidad…. y eso que yo no estaba presente pero lo sentía. ¿Dónde está todo eso?

    Un abrazo y un beso a toda la familia.
    Ganas de seguir aprendiendo cerca vuestro.

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Gracias Pedro por pasarte y por tus palabras. Ya lo hablamos hace un tiempo en Córdoba… Echamos de menos ese brillo que tenía todo este hace un tiempo… Lo interesante es que estoy seguro de que podemos recuperarlo… Un abrazo querido amigo.

  6. @manyez dice

    Hemos pasado de la colaboración a la exigencia, de la curiosidad al cotilleo, de la cocreación a la crítica despiadada. Si no brillas, eres un cutre; si brillas, eres un egoista o es que solo piensas en el dinero. Cuando te piden y aportas, que si solo lo haces con los de un bando; si te piden y no aportas, que mucho lirili y a la hora de la verdad poco lerele. Suma y sigue…

    Opino al 200% como tu… Las cosas cambian y ahora la crítica agresiva, el insulto gratuito, es casi la norma. Cada tuit es una aventura, un riesgo, un cruzar los dedos. Y si te mojas, te zurran. Y el término medio implica que te llamen blando.

    Para mi twitter son muchas cosas. Ese mensaje directo proponiendo un proyecto, marcar un tuit con una idea que se te fija en la cabeza y no se borra, ese encuentro casi improvisado para debatir sobre el futuro del mundo en el CARJ (Centro de Alto Rendimiento de Jaen). No es nostalgia, es simplemente que las herramientas cambian, y el mundo liquido se está transformando por momentos en espeso.

    Un abrazo enorme

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Pues sí querido Máñez. Tuitear se ha convertido en un ejercicio de alto riesgo… En fín, como dices, siempre nos quedará el CARJ, que está disponible para cuando quieras venir. Como le decía Pedro, lo interesante es que todo esto que echamos de menos, puede recuperarse. Es cuestión de proponérselo 😉
      Un abrazo de los grandes!

  7. Isabel Pérez dice

    Me ha gustado tanto lo que escribes, es tan real y triste al tiempo.
    Al final como tu mismo explicas, es extensible un poco a todos los ámbitos de la vida, al día a día.
    Yo solo quería decirte que para mi vales mucho, que me pareces un grande en twitter y que en directo eres la bomba, irradias muchas cosas y todas son buenas, osea que animo, mucho animo.
    A veces yo también siento que no hay respeto ni educación, me fastidia mucho el ejemplo y valores que muchas veces se trasmiten y acaban reflejándose en la sociedad con sucesos horribles y vergonzosos. La indiferencia de la gente ante ello,creo que es determinante, igual que la falta de refuerzo positivo ante conductas buenas y honestas. Tema que da para mucho. Un fuerte abrazo¡

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