Si investigas en español y publicas en inglés ¿cueces o enriqueces?

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Érase una vez que se era, un grupo de enfermeros y enfermeras españolas, con inquietudes, con dudas, con preguntas en su día a día, que se embarcaron en una investigación.

Con mucho esfuerzo (la investigación en cualquier campo es complicada) consiguieron ponerla en marcha y al cabo de un tiempo prudencial (años es un tiempo prudencial cuando hablamos de investigación) consiguieron los resultados, que por supuesto, pensaron publicar.

ElSalvadorUbeda
Un bello reino, Úbeda (por Cati Morcillo)

Dedicaron unos días en pensar a que revista de enfermería española podían enviar sus resultados, pero no podía ser. Los deseos de una carrera docente en el reino de la Universidad, y los requisitos de la alta alcurnia univesitaria (ANECA) impedían que el manuscrito se enviara a una de estas revistas. El manuscrito debía enviarse a una revista extranjera, con factor de impacto (como los meteoritos) y que estuviera interesada en la temática (un año más…).

La revista se determinó. El artículo debía traducirse al inglés. Se envió. Se revisó. Se modificó. Se aceptó. Pero la investigación perseguía aportar conocimiento acerca de cómo mejorar la práctica clínica y los investigadores también querían que los resultados pudieran también leerse en castellano, el idioma natal de los investigadores, el idioma del contexto donde se realizó la investigación y el de las enfermeras que participaron en el estudio. Y no nos olvidemos de una cosa, el idioma que hablan en el mundo millones de personas.

Por tanto, los investigadores se compraron la espada del Open Access, para que los resultados pudieran llegar a todo el mundo y también adquirieron el escudo del búscate la vida basado en el 2.0 para que además pudiera leerse en español.

Ponerle puertas al campo no tiene sentido. Con la tecnología y medios que tenemos en la actualidad, las publicaciones científicas en varios idiomas deberían ser una cuestión a realizar por defecto. Y además, deberían ser compartidas al instante con la espada del Open access.

Desde diferentes frentes tendremos que seguir luchando contra el capitalismo teórico. Como decía Antonio Jesús hace tiempo en este post “hay un vacio, un gap, una brecha, que siempre ocurre en el mismo sitio y es en la transferibilidad del conocimiento primario u original a los profesionales finalistas encargados de aplicar el conocimiento”. Y es que, aunque haya muchas enfermeras que saben leer en inglés, hay muchísimas más que no saben. Aunque el open Access cada día tiene más fuerza, debemos ser conscientes de que el idioma científico, hoy por hoy, sigue siendo un problema y compartir los artículos en varios idiomas sería un gran avance. De no será así, muchas enfermeras seguirán desconociendo los resultados de investigación y lo peor de todo, no implementaran sus resultados en la clínica.

Termino el cuento ya y me leo otro más bonico, que no es plan. #Alturrón.

Serafín Fernández Salazar & Antonio Jesús Ramos Morcillo

Creadores de “La Factoría Cuidando”

6 Comentarios
  1. Mary Sol Rodríguez Valcárcel dice

    Pues creo que toda investigación debería publicarse en el idioma del investigador/ es y si es interesante pues publicarlo también en ingles o cualquier otro idioma que tenga interés en el articulo por parte de los profesionales. El español lo hablamos millones de personas y efectivamente no todos manejamos el inglés y sí tenemos capacidad investigadora la cual a Dios gracias no tiene relación directa al idioma que se hable sino a la inteligencia y el trabajo duro de las personas.

  2. @j_zaran dice

    De acuerdo con que el sistema tiene perversiones (me gusta el término de capitalismo teórico) y que la carrera académica nos lleva por momentos a sinsentidos, pero en la narrativa de la historia echo en falta el análisis de las debilidades:
    – ¿por qué en este país de 250.000 enfermeras solo un porcentaje residual (no me atrevo a dar una estimación, pero dudo que llegue a los dos dígitos) siente que hay que investigar para producir conocimiento y hacer avanzar a la profesión y al sistema?
    – ¿por qué en este país tenemos fobia al inglés? Coincido en el compromiso ético de difundir los resultados donde puedan tener mayor relevancia. Si publicasemos más en nuestro entorno, igual tendríamos revistas de impacto en castellano. Pero no podemos perder de vista que para bien o para mal el inglés es el idioma académico por excelencia. ¿Cómo vamos a atraer estudiantes internacionales? O por el contrario, ¿cómo vamos a poder salir nosotros fuera?

  3. Alicia Méndez dice

    Creo que la cuestión es otra; somos un puñado de “frikis” (aprovechando que acaba de pasar día del Orgullo Friki) los que nos dedicamos a leer artículos, nos interesamos por la EBE, aprendemos a publicar artículos científicos, participamos en eventos, congresos y jornadas…el problema es que si nosotros investigamos para resolver problemas en España, nuestros colegas no se van a enterar porque “siempre se ha hecho así, de la otra manera”. Y, en cambio, si conseguimos publicar, nos leerán unos señores enfermeros de Londres que solucionarán sus problemas gracias a nuestro artículo (genial, por otra parte, por supuesto). El problema, entonces, es más gordo que el idioma o el Open access, el problema está en los pilares de nuestra profesión…y eso, es muuuuuuucho más difícil de remediar que impartiendo un curso de inglés.

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Siento el retraso al contestar Alicia, pero gracias por compartir estas palabras en el blog. Estoy seguro que con un poquito de tiempo, seremos más que un puñado de frikis interesados por la investigación en cuidados jeje. Un abrazo.

  4. Enfermedad PSP dice

    Pensar estas cuestiones del “capitalismo teórico” en el ámbito de la salud debería llevarnos también a plantearnos cuestiones éticas. Por ejemplo, para algunos no es ético acceder ilegalmente a un artículo sin open access mientras que para otros podría resultar anti-ético que los investigadores científicos no permitan el acceso al conocimiento de los últimos avances en la investigación de cierta enfermedad.
    En cuanto al idioma, no sólo se debería pensar en que lo puedan leer otros profesionales que no saben inglés, también se debería pensar en pacientes, familiares y/o cuidadores que pueden beneficiarse con ese nuevo conocimiento.
    Si investigas, ¡comparte!

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Gracias por pasarte y compartir tu opinión con nosotros. La ética en la investigación y en la gestión del conocimiento son fundamentales cuando hablamos de este tema. Comparto contigo el que pacientes y familias deben ser una pieza clave en este asunto. Gracias de nuevo!

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