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¿Por qué estudiaste enfermería?

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Hola a tod@s:

Sabemos que nos leéis, al menos eso nos dicen los famosos programas de estadísticas web. Por otro lado, l@s que nos rodean, en algunas ocasiones nos dicen “navego, me meto en la página, pero no comento nada, soy mas de leer…”. Hoy tenemos preparada una pregunta con una respuesta fácil (al menos lo parece), con el fin de abrir un debate, un espacio de reflexión sobre los motivos que nos hacen o nos hicieron ser enfermeras, y de esta manera facilitar vuestra participación. Ya nos contaréis.

Interrogante
Creative Commons License photo credit: Kilian Arjona

La pregunta: ¿Por qué estudiaste enfermería?

Esperamos ansiosamente vuestras respuestas.

Un abrazo.

25 Comentarios
  1. Azucena Santillan dice

    De pequeña queria ser enfermera porque siempre le sacaba la cabeza a la Nancy, y colocandosela me sentía importante. De jovencilla quise estudiar enfermeria porque se me habia metido en la cabeza de niña. Hoy en dia, a veces pienso que ojala me hubiera decantado por la poción B : bailarina. Pero al final del dia, estoy encantada de ser enfermera (y basada en la evidencia 🙂 ).

  2. Andoni Carrion dice

    La verdad es que ahora mismo lo único que recuerdo es que lo tenía meridianamente claro. Tenía parte de la familia trabajando en Hospitales y tenía claro que lo que queria era cuidar a los demás. Recuerdo que mi abuela quería que fuera médico y que yo quería ser enfermero…
    Despues de 15 años de profesion, no solo no me arrepiento, sino que me enorgullezco de ser enfermero (mejor dicho Taliban enfermero). Y sigo pensando que no quiero ser médico… (por supuesto sin acritud)

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Lo de la Nancy ha estado bien. Cuando era pequeño, a la pregunta de “¿que vas a ser de mayor?” el nene respondía “médico, quiero ser médico” (Esto de pasar mucho por el hospital, es lo que tiene). Mi abuelo me decía “si, médico de los locos…”, con cierta incredulidad. Conforme el chaval iba creciendo tuve totalmente claro que no quería ser médico, que quería ser enfermera, como aquella que iba a la casa a ver a la abuela, o la que quedaba pendiente de que todo fuera bien con el abuelo, la que jugaba conmigo cuando estaba en el hospital, el que iba al cole para hacer las revisiones escolares…vamos, que mi abuelo tenía razón, no iba a ser médico (por supuesto, también sin acritud).

  3. silvia mayol sánchez dice

    recordáis ese gran anuncio en el que van un hijo y un padre en el coche y el niño le pregunta <> ¿recordaís la mirada del padre por el retrovisor y ese quedarse sin palabras porque hay cosas que no se pueden expresar?? pues eso es lo que me ocurre a mi cuando me hacen esta pregunta, no es una cosa que yo pueda expresar sino que la siento, podría dar muchos porqués pero de lo que me siento segura es que estoy donde quiero estar, y que tengo la inmensa suerte de disfrutar con mi trabajo. Animo Serafín y Antonio!!! estáis haciendo un trabajo fantástico

    1. Antonio Jesús Ramos Morcillo dice

      Muchas gracias Silvia, la verdat es que es una gran suerte poder decir esa palabra que hay que escribir con mayúsculas…. SENTIR: la enfermería en tus manos…
      Muchas gracias por tus ánimos.
      Beso y al turrón¡¡¡¡

  4. Silvia dice

    Si les digo que leyendo los comentarios anteriores me he emocionado…Yo he visto hospitales por dentro desdes chica, no sabía muy bien qué se hacía en ellos pero tenía claro que eso era lo que me gustaba…veía a mi madre apasionada siendo enfermera, y yo ya despuntaba maneras cuidando a todo el que podía.
    Hoy en día puedo decir orgullosa que soy ENFERMERA porque quiero y porque he luchado contra viento y marea para conseguirlo. Ahora solo me queda poder ejercer mi profesión y disfrutar o sufrir haciendo lo que siempre hice, cuidar.

    1. Antonio Jesús Ramos Morcillo dice

      Muy buenas Silvia, creo que la vocación es algo intrinseco a muchas de las enfermeras y eso es una gran ayuda para poder trabajar disfrutando.
      Un beso

  5. Cierzo dice

    Hola:

    Yo no estudié enfermería, estudié medicina, soy internista, pero también os leo, necesito saber de todas las inquietudes de los que forman parte del equipo en el que “juego”. Gracias por compartirlas.

    Saludos.

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Hola Cierzo !. Nos alegra saber que nos lees. Por cierto, ¿por qué estudiaste medicina?. Un Saludo

  6. lola muñoz dice

    Bueno, cuando tenia 7 años me pase ingresada todo un verano en el hospital de Úbeda, no me acuerdo bien de todo aunque si de esa enfermera rubia, mi enfermera, que consiguió que comiera cuando no quería hacerlo, me trajo una tortilla de patatas (mi comida favorita), no se de donde la saco, pero a partir de ahí empecé a comer y recuperarme, me acuerdo que con el tiempo la volví a ver por la calle, paró a mi madre y la reconocí, me dio mucha alegría. No recuerdo a nadie mas, ni a médicos, ni a celadores ni a nadie, solo la recuerdo a ella y lo cariñosa que era conmigo y todos los niños que estábamos allí. Me encanto ese trabajo desde esa edad, y ahora, aquí me tenéis.

  7. Cierzo dice


    Serafín Fernández-Salazar:

    Hola Cierzo !. Nos alegra saber que nos lees. Por cierto, ¿por qué estudiaste medicina?. Un Saludo

    Lo mío es una historia parecida a la de lola muñoz. Estuve muy malo en BUP, empecé a mejorar cuando tocaba escoger carrera y yo con quien más traté fue con mi doctora.

  8. julieta dice

    estoy elaborando mi tesis final sobre las motivaciones de los profesionales para ser enfermeros, creo que nadie se sincera de verdad o por lo menos lo que no siente una real vocación lo expresan,la realidad me muestra otra cosa, podrían arme información sobre el tema?

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Hola Julieta, en este sentido, quizás puedas encontrar más información en este sentido en el siguiente link: http://www.cuidando.es/24h24p-2013 Saludos!

  9. Carolina dice

    Hola, la verdad estoy en un momento en que me duele tener esta profesión, tanto sacrificio, veo como otro tipo de profesionales tienen mas tiempo para sus familias, duermen todas las noches tranquilos en sus hogares, no laborar cualquier día a la semana, es una nostalgia que me invade, pero debo reconocer que es mi misión en la vida, eso era siempre lo que me nació hacer como forma de ayudar a los demás, solo espero que encuentre un empleo en el que pueda tener un equilibrio ayudando a los demás y teniendo tiempo para mi y mi familia.

  10. Elisabel Muñoz Moreno dice

    Hola, soy recién Graduada en Enfermería tan sólo tengo 22 años y no sabría contestar a esa pregunta la verdad. Simpre quise ser fisioterapeuta pero cuando eche la prescripción fue para enfermería por presión de mi familia que si tenía más salidas,… Y ahora puedo decir que no lo cambiaría por nada, se ha despertado mi vocación a lo largo de estos 4 años de carrera y ahora que estoy trabajando ver cuando me sonríen los pacientes por mi trabajo es lo más bonito. un saludo a todos.

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Gracias por compartir tu reflexión con nosotros Elisabel 🙂

  11. Anabel dice

    Hola, sinceramente estudié enfermería porque la nota no me dio para fisioterapia, pero aún así, el primer año tuve la posibilidad de cambiarme a fisioterapia y no lo hice, ya era demasiado tarde, ya me había enamorado de enfermería.
    Al principio no sabía a lo que me iba a enfrentar, de siempre había visto el papel de la enfermera como “la ayudante” del médico, sin más, pero conforme el tiempo iba pasando, me iba dando cuenta cada vez más de la gravedad de mi error.
    No hay ni un solo día que no de gracias por ser enfermera, y hoy puedo decir que elegí enfermería porque aunque lo que tengo que dar es mucho, esta profesión me da muchísimo más a cambio. Y esque no conoces lo que es la esperanza si no has visto a un niño nacer y se lo has dado a su madre cambiando su vida para siempre, no conoces lo que es el valor hasta que no ves a personajillos pálidos sin pelo luchando por su vida demostrándote mas valentía que la que hayas podido encontrar en una persona jamás, no sabes lo que es la alegría cuando ves a una niña abrazar a su madre después de salir de un coma. Y en general, NO SABES LO QUE ES LA VIDA HASTA QUE NO LLEVAS UN PIJAMA BLANCO TODOS LOS DÍAS.
    Hoy en día me río de mi misma, me río de lo tonta que era cuando creía que las enfermeras solo pinchaban, te tomaban la tensión, y te ponían el termómetro. Pero lo peor de todo esque la mayoría de la gente no tiene el privilegio de poder saber lo que es la enfermería, y piensan y seguirán pensando que solo somos los ayudantes, y sinceramente, me compadezco de ellos, no todo el mundo es tan afortunado de ser la “ayudante”, no todo el mundo es tan afortunado de vivir en pijama, y no todo el mundo es tan afortunado de curar ni de devolverle la vida a alguien.

  12. No enfermera dice

    No soy enfermera. Entré acá para averiguar sobre ustedes porque siempre me dio intriga por qué se dedican a lo que se dedican. Debo reconocer que tenía muchos prejuicios sobre su profesión. ¿Quién puede querer estudiar para terminar cambiando pañales y aplicando inyecciones? Parecía un trabajo terrible, y eso que tengo varios familiares médicos y estoy acostumbrada al ambiente.
    Este blog me conmovió. No sabía que había gente que estudiaba enfermería por vocación. Siempre me pareció que es un trabajo muy ninguneado: los médicos se llevan los aplausos mientras que ustedes, que siempre corren de habitación en habitación encargándose del trabajo sucio, no gozan de ningún prestigio. Acabo de descubrir por los comentarios de esta entrada que hay enfermeros que aman cuidar a los pacientes, contenerlos, verlos sonreír agradecidos… no sé qué decir, me dejaron sin palabras. Hay que tener mucha vocación de servicio y mucho instinto protector (o maternal, también, si la enfermera es una mujer) para estudiar enfermería. Hay que tener una paciencia infinita, una buena onda constante y un estómago de hierro. Los admiro por eso. Mucha suerte y sigan disfrutando de su carrera!

  13. Ailen dice

    Hola. Yo estoy en mi primer año de enfermería, hace poquito empecé la carrera y mientras tenía las clases me preguntaba ¿esto es realmente lo que quiero? Mis papás son lincenciados en enfermería, y llegué a un punto en que no sabía si elegí enfermería porque realmente me gustara o porque no me imaginaba que otra cosa podía hacer.
    Sin importar en qué parte del mundo esteas ya sea España o en Argentina, de donde yo soy, los prejuicios de que los enfermeros no son nada en comparación con los medicos siempre está.
    Después de leer los comentarios sobre enfermería, lo único que puedo pesar es “ójala yo llegué a tener un poco de su vocación”. Me sentía y todavía me siento un poco pérdida, pero sus comentarios me hacen creer que este mundo tan revolucionado por la tecnología y las guerras puede ser un lugar mucho mejor con enfermeros tan dedicadas por las personas que atienden.
    Gracias!!

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Gracias Ailen por compartir tu experiencia y palabras con nosotros. Mucho ánimo y siento el retraso al contestar. Un cordial saludo.

  14. Ana María dice

    Pues yo soy DIPLOMADA EN ENFERMERIA desde el año 1981, actualmente trabajando en la Uci del Infantil en Virgen del Rocio.Y digo esto porque hacía tiempoque no me paraba a pensar porqué estudié esta maravillosa carrera.
    Sin embargo el día a día con los pacientes, y tantos compañeros que han pasado a lo largo del tiempo, bien merece los sacrificios de esta profesión.
    Creo que realmente trabajo en lo que quiero, y que combino con otras aficiones, pero no me resisto a dejar caer los brazos y dejarlo todo como está.Pienso que nuestra querida profesión necesita mucho por cambiar y mejorar.Sobre todo que el politiqueo no lo estropee.

    Enhorabuena por la web.Me ha traído muchos buenos recuerdos…

    Saludos

    1. Serafín Fernández-Salazar dice

      Muchas gracias Ana María por compartir tu opinión y experiencia con nosotros y por tus palabras respecto de la Web. Un abrazo!

  15. Jóse dice

    Hace relativamente poco tiempo, en una revista virtual, o web o cualquier otro tipo de formato digital, ya no me acuerdo ni interesa, dedicada a mi profesión, el autor de la misma preguntaba, no sé con qué fin, y tampoco me interesa, el por qué uno le lleva a emprender los estudios que llevaron a ejercer mi oficio. Normalmente no presto atención a esos comentarios porque en la mayoría de las veces pienso que están alejados de la realidad, al menos de la mía. Normalmente me limito a recabar la información que me es necesaria y cierro el ordenador más rápido de lo que lo abrí. Mi profesión o el oficio que ejerzo, concepto que me gusta más, es la de enfermero. En los comentarios que leí, que eran muchos, en su mayoría reflejaban un incondicional amor por el resto de la humanidad, la necesidad de ayudar a los demás desde una edad temprana (en algunos casos en la fase embrionaria), el afán desmesurado de, mágica palabra enfermera, de cuidar al resto de la humanidad.
    En ningún caso pude encontrar alguna reflexión que se acercara a mis motivos. También porque en mi caso y en el de más profesionales que tuvieron los mismos (más de lo que creen ustedes) no suelen acudir a este tipo de fuentes. Por ello me he decidido a reflejar las razones que me llevaron a cursar los estudios de enfermería. Son simples. Económicos, no hay más. No tenía dinero ni posibilidades de estudiar la carrera por la que sentía motivación. Muchos aspectos se tornaban en mi contra para cumplir mis deseos. No tienen ahora importancia ni creo que le interesen a nadie. Así que tuve que decidir en solventar esos aspectos que no solo me afectaban a mí sino también al resto de mi familia. En esos momentos la posibilidad de trabajar en cuanto se acabara una carrera, e incluso una formación profesional y que fuera asequible en esfuerzo fue la de enfermería que, desde hacía bastante tiempo, tenía la consideración de universitaria (DUE acrónimo que me repateaba muchísimo).
    Llevo casi un cuarto de siglo siendo enfermero. Y lo he sido en diversos entornos y contextos, trabajando en la sanidad pública, en la privada, como enfermero militar y en la corporación local, puesto que supongo será definitivo.
    A pesar de los motivos que me llevaron a ser enfermero, he ejercido mi trabajo tal como lo ejercen multitud de personas que desempeñan un oficio no elegido por ellos. Si bien no están realizados absolutamente con el suyo lo ejercen con la total garantía de lo que llevan en sus manos. Al iniciar mi jornada o durante la misma soy absolutamente escrupulosos con mis actuaciones e intento actualizarme en cualquier conocimiento que pueda servirme. Pero esto lo llevo a cabo no por el amor a la enfermería a la cual le estoy agradecido desde el punto de vista que paga mis facturas y el sustento de mi familia. Lo hago por una razón de supervivencia y con el fin de garantizar la continuidad del ejercicio profesional y así cumplir con las premisas que deben ser llevadas por un enfermero. Igual que un minero, un pescador o cualquier otro trabajador que sin desear haber sido lo que es ejerce su oficio con la mayor garantía, con el fin de mantenerse en el mismo o por la propia conciencia de su trabajo.
    No hay más.

    1. Serafín Fernández dice

      Muchas gracias José por pasarte y por dejarnos estas palabras, basadas en tu experiencia vital. Un visión más de por qué elegimos esta profesión. Me ha gustado mucho una cita… “Si bien n oestán realizados absolutamente con el suyo lo ejercen con la total garantía de lo que llevan en sus manos”. Gran verdad. Gracias por compartirla. Un afectuoso saludo.

  16. Silvia dice

    En mi caso lo mismo. Fue una decisión racional. Se presentó la oportunidad de la enfermería y me subí al tren. Mejor enfermera que camarera me dije.
    Ahora considero que es de las mejores decisiones que he tomado. Soy muy consciente de lo que hago cada día, de la diferencia que mis decisiones y actuaciones pueden causar en muchas personas.
    Tengo la ambición de ser la mejor enfermera que pueda llegar a ser porque mi pacientes lo merecen y porque es lo que busco. Por eso sigo estudiando y formándome cada día.Y me sigo subiendo por las paredes cuando el 97% de mis compañeras -sí, normalmente mujeres- aparecen con las uñas pintadas, pelos sueltos, anillos, relojes y el lavado de manos es casi anecdótico y nadie dice nada…

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