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¿Alguna enfermera a bordo?, #24h24p

Imagen by: Mzelle Laure Este archivo se encuentra bajo la licencia Creative Commons Genérica de Atribución/Compartir-Igual 3.0

-Un médico! UN MÉDICO!

Los gritos se oyeron por todo el avión.

– Por favor, ¿Algún médico a bordo?

Repitieron la demanda dos veces por altavoces. Me levanté y miré hacia donde venían más gritos. – ¡Mi bebé, mi bebé!

Me acerqué a la mujer que gritaba, tenía un bebé de un año aproximadamente en brazos, parecía un muñeco de trapo, había perdido el conocimiento y estaba morado.

– ¿Es usted médico?

Cogí rápidamente al bebé y lo acerque a mi cara, pude comprobar que respiraba. Ardía de fiebre.

– Soy enfermera, dije.- ¿Qué le ha ocurrido? pregunté, mientras le quitaba la ropa al bebé.

En ese momento comenzó a convulsionar, su pequeño cuerpo empezó a temblar y sus brazos y piernas se pusieron rígidos. Sus ojos se pusieron en blanco. La madre gritó.

– Es una convulsión por fiebre, le dije.- Necesito trapos mojados en agua, que no esté muy fría. ¡Muchos! También necesitaré oxígeno.

Tumbé al bebé de lado sobre el asiento mientras duraron los temblores. Comprobé que seguía respirando. Llegó la azafata con los trapos mojados y se los puse en el cuerpo desnudo del bebé. Otra azafata me acercó una pequeña botella de oxígeno con dos posiciones, Hi y Lo, lo abrí a la posición Hi y acerqué la máscara a la cara azulada del bebé. La convulsión duró dos minutos que me parecieron eternos, mientras la madre lloraba desconsoladamente.

Poco a poco el bebé dejó de agitarse, le limpié la boca y observé que recuperaba su color rosado. Su cuerpo seguía caliente, pero no ardía.

– Necesito que alguien moje estos trapos y se los vaya poniendo, hay que bajar su temperatura.

– ¿Cómo te llamas? pregunté a la madre del bebé. – Sara, me respondió sollozando.

– Sara, tu bebé ha tenido una convulsión febril, no debes tener miedo, míralo, ya está mejor.

El bebé estaba en mis brazos y miraba fijamente a su madre.

-Toma, cógelo y no lo tapes. Le expliqué como debía actuar si volvía a ocurrir alguna vez algo así y que debía visitarse al llegar a Salamanca.

Me mantuve con ellos hasta el aterrizaje del avión. Habían alertado a los servicios médicos y esperaba una ambulancia en pista. Al aterrizar Luis, el hijo de Sara ya sonreía a todo el mundo. Sara me despidió con un abrazo fuerte y lágrimas en sus ojos.

Volví a Barcelona el lunes siguiente, mi amiga Cristina hacía un año que vivía en Salamanca y la visitaba con frecuencia. Al subir al avión una azafata me reconoció y habló conmigo.

– ¿Eres la enfermera del otro día, la del bebé? – Si, me llamo Rosa, le respondí. – ¡Actuaste con tanta tranquilidad! me dijo, ¡Parecía que eras médico! – Soy enfermera, le dije algo seria. – Una enfermera sabe actuar en estos casos y también sabe hacer muchas más cosas. Me sentí ofendida y busqué mi asiento con la mirada para irme. – Disculpa, disculpa. Por supuesto. No quería ofenderte… No le contesté y fui hacia mi asiento.

Había olvidado el episodio cuando repetí el vuelo Barcelona-Salamanca seis veces más, mi amiga finalmente volvería a Barcelona y le acompañaba en ese último vuelo para las dos.

Al entrar en el avión fui yo quien reconocí a la azafata con la que había tenido esa discusión meses antes. Ella también me reconoció pero no me dijo nada, solo un cortés buenos días.

Nos sentamos y al despegar la azafata se acercó a mi.- Rosa, ¿verdad?, me sorprendió que recordara mi nombre. – Si, hola, ¿cómo estás?, le dije – Tengo que explicarte algo, bajó la voz y se agachó ligeramente. – Hace unas semanas tuvimos otro problema con un bebé en el avión, creo que se atragantó con el biberón o no se bien que le pasó, pero se quedó azul como ese bebé que atendiste. Pedimos un médico y se acercó un hombre, al ver al bebé nos dijo que él no era pediatra y que eso era muy grave, que necesitaba un pediatra. Al final el bebé escupió algo parecido a leche y se recuperó solo. Me pareció muy fea su respuesta y le hablé de ti, le dije que una enfermera sabe hacer muchas cosas. Como salvar la vida de un bebé. Y ¿sabes que? hablé con el comandante de ti y hemos decidido que a partir de ahora cuando ocurra algo parecido a bordo diremos por altavoces: ¿Hay alguna enfermera a bordo?.

Y en los tres vuelos semanales de Iberia que cubren la ruta Barcelona – Salamanca si alguien necesita ayuda, prefieren que sea de una enfermera a bordo.

Rosa Pérez. Enfermera y Editora del VideoBlog “El Blog de Rosa

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Sobre Serafín Fernández-Salazar

Padre, Enfermero y Bloguero. Cofundador de La Factoría Cuidando. Coordinador de #PiCuida, Red de Cuidados de Andalucía. Si quieres más información sobre mis proyectos, pásate por www.lafactoriacuidando.com

46 Comentarios

  1. Un honor abrir esta jornada #24h24p por la visibilidad de los cuidados de enfermería.
    Estoy orgullosa de pertenecer a esta profesión y de poder decirlo bien fuerte.
    Gracias de corazón por esta labor que hacéis y este espíritu incansable y entusiasta.
    Hacéis más por la enfermería con estos gestos que muchas organizaciones con más medios.
    Sois mis referentes y amigos.
    Os quiere,
    vuestra turronera

  2. Es curioso, pero al principio pensaba que se trataba de la historia que vivió otra enfermera, Virginia Valle, y además fue la misma situación, es decir, una crisis convulsiva en un bebé. Pero la enfermera malagueña iba a Düsseldorf donde trabaja a consecuencia de la falta de trabajo en España, por desgracia. Hice un tweet a la noticia del diario Sur donde lo leí, explicándo la diligente actuación de la enfermera con conocimiento, capacidad y estupenda resolución, como aquí ha demostrado Rosa. Felicidades Rosa y Felicidades Virginia Valle.
    Os dejo el enlace a la noticia: http://www.diariosur.es/v/20130102/malaga/enfermera-malaguena-salva-vida-20130102.html
    y el tweet:

    Virginia Salinas ?@VirgiForero

    La pena es que la enfermera q atendió con aptitud, capacidad y conocimientos http://www.diariosur.es/v/20130102/malaga/enfermera-malaguena-salva-vida-20130102.html … tiene que trabajar fuera de España 🙁

    3 Retweets

    07:53 – 2 ene 2013

    Un saludo y buen trabajo en vuestra labor de dar visibilidad a la enfermería..

  3. Me ha encantado el post Rosa y ni te imaginas lo identificado que me he sentido al leerlo… Pero es lógico entre enfermeras, no?.
    Enhorabuena a todos los que participáis en la experiencia otro año más.
    Luis

  4. Emocionada y orgullosa, de vosotros, de vosotras, de nosotr@s… Una historia con la que también me siento identificada. Nuestra profesión es grande, enorme… da igual que nadie la vea. Como siempre digo: unos sólo ven lo que se cura. Nosotros lo vemos todo, porque TODO SE CUIDA!
    BESOS MILES

  5. Me ha emocionado mucho el relato, me siento muy orgullosa de mi profesión y de los grandes profesionales que defienden nuestro trabajo y que saben que somos algo más que la mandada del médico.
    Los médicos curan, las enfermeras cuidan…y para desgracia de los médicos no los puedes sacar de su especialidad porque sino no saben que hacer.
    Un beso a todos los enfermeros/as.

  6. Qué alegría oír historias así!!!! Enhorabuena Rosa!!!! Otro punto más para ver si se reconocr nuestro trabajo. Pero cuantas veces compañeros hemos actuado en alguna urgencia vital a solas con el médico y , el medico, como ser humano q es, se bloquea y no hace nada, resuelve enfermería… y días más tarde llega un familiar o el propio paciente a agradecer al medico haberle salvado la vida y a ti ni te miran??? Y cómo no… el médico no aclara nada, se lleva todos los galones. Decidme compañeros ¿ nunca os ha pasado esto? Pq a mí varias veces… No se si lograremos cambiar las cosas…ojalá. ..

  7. Viví una experiencia similar en una viaje a España, en Iberia, una sra se atoró con la comida y se ahogaba, gritaban pidiendo un médico y mi madre enfermera se paró sin pensar, tomo a la señora por la espalda y le aplicó la maniobra necesaria para eso. Nunca nadie pregunto nada, si era médico o enfermera y ella no hizo comentario tampoco. La sra se salvó y todos volvieron a sus puestos. Siempre he pensado que si no hubiera ido una enfermera en ese vuelo (mi mama) esa señora se habría muerto en ese viaje. Las enfermeras/os en los vuelos deberían ser obligatorios.

    Saludos,

    Bárbara

  8. carlos canales lillo

    Seguir viviendo se lo debo a una enfermera, me emocionó este artículo, están preparadas para los más duros momentos, porque agrego ésto, esa enfermera es mi señora, me sacó de un ataque cardiaco, estuve muerto, hoy gracias a ella y a Dios estoy bien.

  9. Bonita historia y con final feliz. Es bonito ver como la gente tiene aptitudes y cualidades, y sobretodo que es persona. Lo importante no es ser enfermera o médico, porque esta historia podría ser contada por una auxiliar, un técnico en emergencia o simplemente una persona sin cualificación sanitaria con conocimientos claros y sensatos de unos primeros auxilios.
    En todas las profesiones hay personas que prefieren desantender de sus obligaciones como ese médico. Pero no podemos generalizarlo.

  10. Bueno,esto es la batalla de siempre. Soy estudiante de medicina, paso a 4º, y en este último año de prácticas he visto cómo algunos médicos menosprecian a las enfermeras y cómo algunas enfermeras intentan ser lo que no son: médicos. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que el trabajo de las enfermeras es muy importante y mucha gente no lo valora, pero cada uno tiene su función. Creo que actuaste de forma genial y que dejas en muy buen lugar a tu profesión, pero también me parece que cometes el mismo error que cometió la azafata contigo: desprecias a los médicos y su valor, generalizando por el comportamiento incorrecto que tuvo uno de ellos. Bravo por ti, pero probablemente si cogieramos a 100 médicos y a 100 enfermeros y los pusieramos en esa situación, el número de médicos que actuaría de forma correcta sería bastante superior.

    • medico: derivar a especialista… ven enfermedades no personas y de los 100 enfermeros en esa situación 100 de ellos podrían hacerlo, y como ya esta visto solo como maximo 99 medicos lo harian y creo que menos, no tratamos de ser medicos solo hacemos nuestro trabajo y es lo que a los pseudo dioses que no se fijan que tratan personas les falta hacer

    • Estimado Miguel,sin animo de polemizar no puedo dejar de decirte esto, es una pena ver que los medicos desde su formacion crecen y se desarrollan con un concepto errado del trabajo en equipo, los enfermeros/as no tratan de ser medicos, es como si el tecnologo medico quisiera ser nutricionista, somos profesiones afines que debemos trabajar en conjunto, con roles diferentes en el cuidado del paciente, cuando tu veas una enfermera que segun tu quiere ser medico, observala bien, lo mas probable es que este tratando de dar un fundamento a un actuar o prescripcion que no le parece adecuado, eso es parte de nuestro rol y de nuestra formacion, te puedo asegurar que en los 10 años que llevo en mi profesion he puesto atajo a varias malas indicaciones que le podrian costar la vida a seres humanos, eso no me hace medico, no olvides que los medicos son humanos, tan humanos como el que esta en esa cama de hospital esperando que no se equivoquen con el. Si no trabajaramos en equipo creeme que no funcionaria. No menosprecies la profesion de otros en virtud de la tuya, ya que no es necesario y no te hara un mejor profesional, al contrario, te hara arrogante y temerario.

      • Si no polemizas, estoy totalmente de acuerdo contigo en que es indispensable la buena comunicación y cooperación entre médicos y enfermeros. Lo que quiero decir es que de igual forma que el médico que menosprecia a la enfermera es un arrogante y está equivocado, hay enfermeras que quizá se excedan a su competencia. Porque está claro que la experiencia da muchísimo conocimiento, pero he visto a enfermeros cuestionar abiertamente con el paciente los diagnósticos y decisiones del médico y eso tampoco es, en todo caso coméntaselo al médico responsable. No quita eso que en situaciones como las que mencionas de urgencia a vida o muerte en las que el médico se equivoque no actúe de forma inmediata, pero imagino que esos casos se daran de forma muy aislada. Y en este caso concreto, pues a pesar de que Rosa da con el clavo, creo que peca de soberbia con la azafata. Y lo de sustituir la frase por la de si hay un enfermero a bordo… en fin, bastante peliculero, no?

        Dicho esto y como te he comentado al principio, por supuesto que tiene que existir trabajo en equipo y buen ambiente entre ambos gremios. Ya me lo dijo un anestesista hace unos meses… con los enfermeros llévate bien o estás acabado 😛 .

  11. no me parece que solo a las enfermeras se les de un prestigio ….tanto enfermeras (os) o médicos tienen errores unos mas, otros menos….pero en el recorrido no sabremos si en un momento critico quien de ellos nos salvara ……SOLO ESPERO QUE SEAN BUENOS EN LO QUE HACEN Y PUEDAN SALVARME O SALVAR A MIS SERES QUERIDOS……yo soy enfermera y e salvado a varias personas en situaciones muy criticas….y doy gracias a Dios por bendecirme y poder actuar con rapidez….

  12. Me parece fantástica la actuación de Rosa. Así como la de otros profesionales de la salud anónimos que, viajeros casuales han prestado y prestan ayuda sin importar el donde o el como y con enorme restricción de medios ( tan solo hay que echar un vistazo al maletín sanitario de los aviones para entender el alcance de lo que digo) El trabajo bien hecho va con la persona, no con el título. Mi compañero médico en un vuelo de Amsterdam a Madrid, psiquiatra, aún siendo médico, no se levantó cuando un pasajero empezó a convulsionar. A lo mejor muchas situaciones podrían ser solucionadas por enfermeras bien entrenadas más que por médicos sin formación alguna en Urgencias. En lugar de menospreciar a una categoría para ensalzar a otra, ¿no sería más sensato pedir si hay algún sanitario a bordo? A veces hasta un buen técnico de ambulancias podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte de un pasajero.

  13. Hola

    Estoy de acuerdo en la importancia de la profesión de enfermería. Es un pilar básico para un sistema sanitario.

    Pero no os confundáis con las labores de cada uno…

    He necesitado 12 años de mi vida para ser médico especialista, cirujano para ser más exactos….

    Para operar necesito un instrumentista bien formado que me ayude… Pero si se diera el caso de que no hubiera instrumentista, cualquier cirujano podría hacer su trabajo…
    Al revés sería imposible, un instrumentista nunca podria hacer el trabajo de un cirujano…..

    Algunos enfermeros no comprenden la inmensidad de lo que supone una especialidad, e intentan comparar las 2 profesiones situándolas por igual en todos los ámbitos …. Responsabilidad, sueldo.. Etc.

    Eso es un error aquí y en cualquier país del mundo

    Por mucho que queráis nunca va a ser lo mismo…. Cada uno tiene su función.

    En todas las reclamaciones de vuestro colectivo, siempre aparece una comparación con el colectivo médico. Tendrías que dejar de compararos. El que quiera ser médico que lo sea y el que quiera ser enfermero que lo sea también.

    Por cierto, todos los que hablan (con razón) de lo bien vistos que están los enfermeros fuera de nuestras fronteras, que se pregunten como en ese mismo país estan situados los profesionales de la enfermería respecto a los médicos… Más de uno se llevará una sorpresa. No se puede igualar lo inigualable.

    Un saludo

    • Totalmente de acuerdo, viene a ser lo que quise comentar en mi anterior mensaje.

    • Hola Javier. Gracias por pasarte y comentar. Soy enfermero, de quirófano y desde mi punto de vista no confundimos nuestras funciones, son distintas y a la vez complementarias. Y eses es el problema. Algunos profesionales no lo ven. Comentas que para realizar una intervención se necesita un buen instrumentista y que cualquier cirujano, en el caso de que no hubiera enfermera podría hacerlo. ¿de verdad lo crees? Personalmente, no lo creo. Porque mi trabajo como enfermero en un quirófano no solo se trata de dar una pinza al cirujano… ¿al revés? Nunca he tratado de ser cirujano, porque no lo soy. Por este tipo de cuestiones que planteas, las enfermeras necesitamos poner en valor lo que hacemos (no a costa de otros grupos profesionales), porque es triste ver cómo otros compañeros con los que trabajas día a día, no ven el trabajo que haces.
      Para terminar, pienso que que profesionales (mejores y peores) existen en todos los colectivos, y que el futuro debe estar centrado en trabajar (de verdad) en equipo, y no solo trabajar juntos.
      Un cordial saludo.

  14. Emocionante historia!!!Gracias por compartirla. Sube la moral; bastante baja en estos tiempos.

  15. Felicito a esta enfermera: actuó con sentido común , humanidad y profesionalidad ya que es lo que hay que hacer en estos casos: quitar ropas, bajar la temperatura y poner oxígeno ( si tienes ) en una convulsión febril simple que suelen ser autolimitadas. Y seguramente hizo eso porque es lo que ha visto hacer en urgencias del centro donde trabaje, porque habrá un protocolo escrito por médicos de qué es lo que hay que hacer en una convulsión febril. No le salvó la vida, las convulsiones febriles suelen ceder solas. Actuó muy bien, pero no podemos atribuir a su actuación la finalización de las convulsiones, sino a la propia naturaleza del proceso. Si hubiera durado más, hubiera necesitado valium rectal o bucolam en la mucosa bucal. Lo que está de más es aprovechar una buena actuación de un colectivo para demonizar otro, porque de fallos gordos de enfermería – así como de médicos, conozco un montón. Resumen: hizo lo correcto, pero no es ninguna heroína héroe. Yo mismo he tenido situaciones parecidas en urgencias y he dejado claro que nuestro papel, en muchas ocasiones, es simplemente apoyar, vigilar que la situación no se complique y no vamos de héroes.

  16. No todos los médicos , gracias a dios los menos, actuamos así,eso depende de la conciencia de cada cual. Mi colega cometió el delito de omisión del deber de Socorro.

  17. Lo que hay que leer… nunca entendí esa tendencia que hay de ensalzar la enfermería en detrimento de los médicos. Esta anécdota tendría buena moraleja si no hubiera sido por haber introducido la actitud del médico: sí, la enfermería está muy infravalorada, la gente no es consciente de cuán completa es la formación de un enfermero, y podrían desempeñar muchas más tareas que las que desempeñan, pero todo eso no quita que este mal que la actuación de ese médico en particular se generalice, y dar la imagen de que un enfermero está mucho más preparado que un médico, porque eso no es cierto. Son formaciones diferentes, y sus trabajos se complementan; son compañeros, no enemigos acérrimos, como muy comunmente se oye (en mi entorno hay alguien muy cercano que es enfermero, y se refiere a los médicos, de manera jocosa pero no menos preocupante, como “el enemigo”, y tengo la sensación de que es algo bastante extendido. Este mismo relato lo confirma de alguna manera). Un médico está perfectamente formado para atender cualquier emergencia, y mucho más si se trata de una crisis febril en un lactante. Da igual que el médico sea pediatra o inmunólogo. Ese médico era un cenutrio, y de esos, hay en todos los gremios.

    • Gracias Aida por tu reflexión. Desde mi punto de vista, la tendencia no es la de ensalzar “a costa de…”. Por otro lado, comparto contigo en que no es bueno generalizar… Profesionales (mejores y peores) los hay en todos los colectivos. Un saludo.

  18. Hace años me ocurrió algo parecido en un vuelo Tenerife Madrid. Preguntaron por un médico y yo toqué el botón de aviso. En Primera clase un paciente parecía haber sufrido un desvanecimiento. Se levantaron varios hombres trajeados que miraban al desvanecido de lejos. Le dije a la azafata que era enfermero, me levanté e hice un hueco para valorar. Recosté al hombre en suelo y le pregunté si se encontraba bien, hice una somera valoración neurológica y parecía como si hubiera tenido un AIT. Tenía buena frecuencia y estaba obnubilado. Avisaron a tierra para que hubiera equipo médico esperando. Me quedé con el señor allí con el oxígeno puesto hasta justo antes de aterrizar. Los otros identificados como médicos desaparecieron al segundo de identificarme como enfermero.
    Al aterrizar la tripulación y el equipo sanitario de tierra me dieron las gracias, al igual que el señor. Que era mi paciente en ese momento.
    Luego descubrí que por desgracia no eran médicos, sino ginecólogos y oftalmólogos que habían olvidado la profesión médica para centrarse en ojos y aparatos reproductores, sin tener en cuenta que la persona es un todo.
    Ese día me hizo ser un poco más feliz y pensar que las enfermeras tienen que valorarse más y ser visibles.

  19. Apañados estamos en el colectivo SANITARIO mientras se promuevan actitudes corporativas. El respeto se supone de entrada, y se gana o se pierde segun cada caso. Soy médico en A.P. La mayoría del personal de enfermería con el que he trabajado son muy competentes, porque su formación es de la mejor de Europa (por eso se los rifan en todas partes menos en España, donde se les está machacando desde hace años)
    También he compartido guardias con enfermeras incapaces de coger una via, o que tratan al trancazo al paciente porque están quemadas o que me discuten una dosis correcta de una medicación porque recuerdan haber leido otra cosa, en medio de una crisis asmática severa.
    Pero ellos son el 1% de mi experiencia en 15 años. El resto los considero buenos PROFESIONALES y COMPAÑEROS, a los que no prejuzgo inferiores como colectivo para sentir que soy alguien.

    • Gracias Jose F por tu reflexión. Comparto contigo en que no se trata tanto de colectivos, sino de profesionales, y como en todo en la vida, los hay mejores y peores (da igual del colectivo que sean). Desde mi punto de vista, este relato nos cuenta una experiencia personal, que trata de poner en valor el trabajo realizado por una persona, que en este caso, era enfermera.
      Un saludo

  20. Sólo quiero decir que el trabajo de esta enfermera ha sido encomiable. PERO que últimamente parece que todo el mundo odia a los médicos y no hacen más que llamarnos inútiles. Que cuatro carcas actúen como el señor ese de “yo no soy pediatra” no significa que los demás seamos unos egocéntricos y unos inútiles. No hay nada que nos importe más que ayudar a todos los que podamos.

    • Hola Hanna, gracias por dedicar unos minutos a comentar en el blog.
      Respecto de tu reflexión (y si lo comentas por nuestros últimos post), no pienso que ni los ciudadanos ni el resto de profesionales sanitarios “odie a los médicos”, ni mucho menos. Pienso que las experiencias que nos pasan, muestran una pequeña parte de la realidad (que también debe conocerse). Desde mi punto de vista, no se trata de ser mejores unos que otros, sino como en este paso, de poner en valor el trabajo de una persona, que en este caso, es enfermera.
      Un saludo Hanna

  21. Me recuerda a un viaje en avión que hice por placer. De repente gritan por megafonía en inglés: un doctor!, un doctor! Yo, que iba medio dormida, veo a la azafata correr hacia la parte posterior del avión. Acudimos tres personas. Había un bebé de un año más o menos, con los ojos cerrados, sin hacer movimiento convulsivo alguno, y con unas buenas “chapetas”. Las otras dos personas hacían preguntas a la madre, inglesa (yo, “ni papa de inglés”).

    Con tanto jaleo, no pude comprobar bien si respiraba, no estaba segura, con lo que cogí al niño mientras hablaban y observé si tenía cuerpo extraño en la vía aérea, que no ví, y comencé a realizar golpes interescapulares ante la sospecha; aparentemente no tenía cuerpo extraño, pero el bebé seguía igual… Pedí rápidamente a la azafata que trajera oxígeno para administrárselo.

    Las otras dos personas, que en ningún momento se presentaron ni me hablaron (también eran españoles), me quitaron al bebé de las manos y lo tumbaron, dándome la espalda. La azafata con el oxígeno y la mascarilla en mano, éstos le dijeron que no hacía falta…

    Me asomé y ví perfectamente el movimiento de su abdomen, con lo que respiraba. La madre empezó a enseñar a la azafata un jarabe, marca rara, pero de principio activo “ibuprofen”. Inmediatamente supuse que el niño estaba con fiebre y que estaba sufriendo una crisis de ausencia.

    De repente, me di cuenta que los dos “protas” estaban realizando RCP al bebé, les dije que estaba respirando, que se trataba de una crisis… Entonces le pidieron a la madre algo, y de todo lo que tenía, cogieron una cuchara de plástico, para metérsela en la boca… les dije que además de no hacer falta, no estaba indicado… pero ellos siguieron intentándolo..

    A los pocos segundos el bebé abrió los ojos y ya volví a mi asiento. Estos dos personajes ni me dirigieron la palabra. Menudo afán de protagonismo y heroísmo.

  22. Una bella historia que nos pone ante la realidad cruda del desconocimiento de la labor enfermera y que nos lleva a que cuando el héroe o heroína es un profesional enfermero no se entienda bien. Esperando a que la sociedad pregunté…hay una enfermera por aquí???

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