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Érase una vez, un bello país gobernado por una gran Reina, La Reina Florence.

Fairy tale landscape with castle by Shutterstock
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Florence quería cambiar el país de las enfermeras, por lo que tras formalizar su gobierno, reunió a sus consejeras y consejeros y les contó como quería que fuera su gran reino.

Tras la reunión, cada una de las consejeras marchó a su reino y reunieron a su vez a cada uno de los miembros de su corte. Contaron también las ideas que tenía la Reina Florence, claro está, le aportaron su pequeño granito de arena a la visión inicial. Cuando terminaron la reunión, las consejeras pidieron a cada uno de los miembros de su corte que contarán lo sucedido a miembros destacados de cada una de los pueblos donde residían.

Cada uno de los miembros destacados (eran muchísimos en ese gran reino) contó en su pueblo, la visión que tenía la Reina Florence, pero a su manera, incorporando una visión un tanto diferente de la versión inicial (lo que viene a ser un «batiburrillo» de cosas).

El pueblo, desconcertado, no entendía nada. Ahora resultaba que la Reina Florence había venido a darles más trabajo (con todo el que tenían) y a presentarles algunas cosas que no entendían. Cosas que ellos ni tan siquiera pedían, y que pensaban, que se trataba de actividades innecesarias, y costosas, por lo que la visión de La Reina Florence, atrevida, necesaria y rompedora, quedó en un simple chascarillo más del pueblo, al que nadie, pasados dos días, hacía ni caso.

Y es que, tal y como Alonso E. y cols. citan en este artículo:

La eficacia del modelo de gestión en el ámbito sanitario guarda una estrecha relación con la calidad de la comunicación interna, el clima emocional o la capacidad de liderazgo de los equipos.

Reflexiones

Por lo que, tras leer esta bella historia, me surgen las siguientes reflexiones: ¿Podrían ayudarnos las herramientas 2.0 a comunicarnos y gestionar mejor? ¿Conoces suficiente la organización donde trabajas? ¿Sientes que estás correctamente informada? ¿Piensas que la comunicación es adecuada en tu entorno de trabajo? ¿Todos manejamos la misma información?…

Me gustaría conocer vuestra opinión en relación a este tema, aunque si no lo haces, lo entenderé, hablar de gestión sanitaria en un blog o a través de Twitter, puede ser un pecado.

Los 7 pecados capitales de la gestion sanitaria

Actualización 26/03/2015: Tras el intenso debate sobre este tema, el 24 de marzo se convocó un TweetUp para continuar el debate a través de Twitter. Toda la información sobre este encuentro y los materiales relacionados, puedes encontrarlos en este enlace: http://www.lafactoriacuidando.com/tweetup-comunicacion-en-la-gestion-clinica-comgestionclinica/

ComGestionClinica1

42 comentarios en “La (in) comunicación en la gestión clínica: ¡No me chilles que no te veo!”

  1. Hola Serafín:

    Me llamo Cipriano Viñas, soy Director de Enfermeria de los Hospitales Universitarios Regional y Virgen de la Victoria de Málaga. He leído la historia de la Reina Florence, y aparte seque que me sonaba como si fuera cotidiano …, me ha parecido una oportunidad estupenda para contar que precisamente en mi entorno estamos intentando mejorar la comunicación interna con los profesionales de Enfermería, y sobre todo estando con los gestores de cuidados de las unidades con los que pretendemos mantener una interlocución continúa en todo momento.

    En realidad se trata de una estrategia de la Dirección de Enfermeria pata fortalecer la gestión del cuidado de los centros hospitalarios de Málaga. Para ello hay unos pocos enfermer@s que distribuidos por los diferentes pabellones que tiene el complejo hospitalario, que se engarzan de establecer el diálogo con los profesionales y aportarles las herramientas necesarias para implementar las mejoras de cuidados que se recogen en el Plan Integral de Cuidados de Andalucía, sobre todo contando con la implantación reciente del software de cuidados Diraya de Atención Hospitalaria (DAH), del que son soporte para la resolución de dudas con los profesionales y sin perder de vista la apuesta por la calidad de los cuidados con varias líneas de acción que van desde la Consolidación del DAH, el seguimiento y soporte de los objetivos e indicadores de cuidados de los acuerdos de gestión clínica AGC que han firmado las Unidades de Gestión Clínica UGC, junto con la estrategia de seguridad del paciente en las unidades, impulsando además comisiones de trabajo de los profesionales y con los profesionales (comisión de seguridad, comisión de UPP, etc.), y sin perder de vista la innovación, la comunicación y la investigación en cuidados. Que se nos antoja más fácil con la oportunidad que nos permite la implantación de un sistema de información de cuidados derivado de DAH, mediante la que podemos explotar valoraciones e intervenciones de cuidados realizadas a miles de pacientes.

    Es un proyecto muy ilusionante, aunque los tiempos que corren son difíciles, poner en valor la calidad del cuidado bien precisa del esfuerzo de apostar por la implicación de los profesionales y contar con ellos, para que desde las unidades se oigan sus voces y sus dificultades en la práctica clínica. Una apuesta por los cuidados y la comunicación.

    1. Hola Cipriano, gracias por pasarte y contarnos vuestra experiencia. Me alegra saber que se están desarrollando proyectos en entornos locales cuyo objetivo de gestionar mejor en el día a día. Me alegra también saber se ha creado un grupo de profesionales que sean capaces de «conectar» con la mayoría de profesionales, escuchar sus propuestas e incorporar las mejoras. Además, que todo esto sea capaz de realizarse para la implantación de un software clínico, lo es mucho más. La única duda que me surge es si, una vez puesto en marcha el DAH los profesionales que realizan la labor de apoyo se mantendrán en ese puesto. En mi opinión (y tal y como comentas) el mantenimiento de este grupo es totalmente necesario. Un saludo y muchas gracias de nuevo por pasarte. Estás en tu casa!

  2. Hola, Serafín (y compañía), me parece muy bien todo lo que sea cuestionar el «hecho diferencial enfermero» (en general, ¿eh?) y ayudar a entender que «gestionar» personas es… pues eso: gestionar enfermeras, médicos, filólogos o sexadores de pollos. Cada colectivo con sus peculiaridades, claro, pero es el mismo material humano. Ahora bien, las herramientas (como el 2.0) o componentes fundamentales d ela gestión, como la comunicación, están mediatizados por «lo cultural», déjame que lo sintetice o esquematice así. Y tal vez «Flo» y la ideología generada a su alrededor estén sirviendo aún de barrera para que una gran mayoría de las enfermeras entiendan y asuman, pues eso… que a la hora de trabajar son como los médicos, los filólogos o los sexadores de pollos… cada uno con su idiosincrasia. Un saludo y gracias por estar ahí. Siempre.

    1. Gracias Juan por pasarte y por tus palabras (siempre pendiente de posibles debates de interés). Tal y como dices, gestionar el día a día es mucho más que gestionar un grupo de profesionales. Quizás, como comentas, la ideología de «los de arriba», puede constituir una barrera, aunque pienso que si esa ideología es compartida y transmitida por igual a todos quizás pueda servir para avanzar. El problema, en mi opinión, está en que no todos podemos participar en la construcción de las ideas, y en otros casos, no nos identificamos con las mismas porque no nos las han explicado…
      Un interesante debate 🙂
      Un saludo Juan!

  3. Buenos días amigo Serafín y su nutrida y distinguidísima audiencia. Te compro totalmente la historia de Florence. Hace tiempo que vivo convencido de una cosa: En organizaciones -como las sanitarias- donde básicamenre usamos conocimiento como materia prima, no podemos dar la espalda a lo que el mundo conectado puede aportarnos para homogeneizar los paquetes de información que manejamos a todos los niveles. A menudo existen asimetrías que hacen q clínicos, gestores y ciudadanos manejemos nuestra parte de visión de la realidad, que además, primero por cultura y después por ausencia de herramientas, no compartimos. La ‘cadena de mando’ que describes en tu relato forma parte del siglo XX y se resiste a marcharse. Hoy ‘Flo’ dispone de herramientas de sobra para compartir laminformación de forma mucho más efectiva, y no sólo eso, sino que el mundo conectado permite que ‘Flo’ obtenga inmediatamente la perspectiva sobre esa realidad que tienen los diferentes actores. Sin sesgos. Hay que empezar a creer en un modelo de organización donde el liderazgo no se basa en cuánta información soy capaz de controlar y dosificar, porque esta ha de estar disponible. Personalmente pienso que el modelo de gestión clínica, en el que hoy seguimos profundizando, ha abierto muchas puertas en este sentido, pero ‘largo camino queda, Hobbits’. Creo en organizaciones donde el liderazgo emane de la capacidad para generar buenas ideas disponiendo de la misma información que el resto. ¿A por ello? Gracias por ‘La Factoría Cuidando’ y por ser como eres.

    1. Gracias estimado José Luis por pasarte! Que quieres que te diga (y lo hemos hablado en más de una ocasión): comunicación, información y transparencia, por igual y a todos los niveles. Con la amplia gama de herramientas que tenemos disponibles no tiene sentido que se produzcan asimetrías, pero tal y como han comentado algunos ilustres compañeros de la red, quizás el problema sean las actitudes, y eso, ya nos daría para otro post… Gracias, de nuevo, por estar al otro lado! Un abrazo

  4. Hola Serafín
    Me encanta tu fábula de la Reina Florence. De hecho me he quedado con ganas de más, pero lo que si está claro es la moraleja, la necesidad de la comunicación para progresar y porque sin una correcta comunicación las organizaciones están condenadas al «desorden». Tan solo os quería comentar, por alusión al comentario de Cipriano y ya que ha tenido el impulso de comentar, que desde noviembre de 2014 formo parte de ese grupo de enfermer@s y estamos ilusionados con la posibilidad de entablar comunicación entre los profesionales de Enfermería, la dirección y las gestoras de cuidados (me gusta llamarlas así, el término supervisor/a es poco agraciado por comprender que implica más que gestionar personal humano y cobertura, más allá de la pura fiscalización y más cerca del liderazgo). Desde diciembre se inició el proceso de implantación del software de gestión, de clínica y de cuidados DAH, y hemos servido de intermediarios entre los profesionales sanitarios, sus dudas con el programa y el equipo de implantación de la empresa. Esta comunicación a pie de las unidades ha ayudado a ir aportando soluciones a situaciones reales de trabajo y sigue siendo una comunicación efectiva para ir avanzando, especialmente ahora centrados en el modulo de cuidados de Enfermería, para que los cuidados que se desarrollan en las unidades se registre de manera efectiva y ayude a la comunicación y a la continuidad asistencial. Además estamos trabajando muchas líneas de acción como ha explicado Cipriano, estando cada uno de nosotros distribuidos por los pabellones que componen el complejo hospitalario. De todo ello, me gusta mucho tener esa comunicación con las gestoras de cuidados y las unidades, les hemos aportado herramientas necesarias para que puedan trabajar sus profesionales de una manera adecuada en el DAH para que los cuidados se registren de manera correcta, haciendo mucha formación in situ, y estamos impulsando comisiones de UPP, las comisiones de seguridad en las unidades, y hasta queremos hacer unas jornadas de la visibilidad de la investigación de lo que están haciendo las enfermeras en sus unidades y que las conozcan el resto de compañeros del hospital o de los otros pabellones del complejo. Y en cuanto al 2.0,estamos dando pasitos, ya tenemos una cuenta de twitter para empezar a difundir e interaccionar con otros profesionales en red, y queremos no perder de vista el aspecto local, creando un grupo de facebook, en desarrollo aún, para que los enfermeros/as del entorno nos cuenten sus implicaciones en su trabajo diario y sirva como otro canal más de comunicación. Como dice Jose Luis, herramientas hay, ¡pues habrá que usarlas!.
    En fin, que me enrollo, un proyecto muy ilusionante del que formo parte gracias a la oportunidad de Cipriano, y que esperamos poder contaros grandes progresos con los profesionales de enfermería hospitalaria de Málaga.
    Un abrazo y perdona que me haya extendido, pero la ocasión lo debe.

    1. Gracias Virginia por contar en primera persona lo que estás viviendo, como parte del Grupo de Enfermeras que se encarga de facilitar el día a día a otros profesionales. Particularmente, me encanta esta idea, que ya se está desarrollando en otros entornos de trabajo (las canadienses por ejemplo) y que sería aplicable en la incorporación de otros proyectos (investigación en cuidados, implantación de evidencias, etc). Por eso, y tal y cómo le comentaba a Cipriano, este grupo debe continuar. Mucho ánimo!!!

  5. Y si intentas implantar una zona 2.0 tan liada y llena de subapartados que repele hasta a la más Dospuntocerófila? Conste no pierdo esperanza pero algunas web institucionales merecen ser repensadas-rediseñadas. Y los CM que no responden..en fin, como decía aquel, #EstamosTrabajandoEnEllo
    Enamorada de tu símil de cuento de hadas #Genial
    Sigo pensando online is the present&future aunque aun no sepamos bien cómo articularlo

    1. Hola Alicia… Supongo, en el caso que comentas, que se ha pensado antes en la herramienta que el cambio estratégico que se pretende realizar. Y ese, es un error demasiado habitual. La incorporación de herramientas 2.0 a las organizaciones es un cambio cultural que implica tener en cuenta diferentes aspectos que ya hemos tocado en algún comentario: participación, transparencia, comunicación, implantación… Abrir cuenta en Twitter y en Facebook y no tener en cuenta todo esto, sencillamente, no sirve de nada.
      Gracias por pasarte!!

  6. Salvo muy raras excepciones, las organizaciones sanitarias no suelen apostar por una comunicación efectiva.. de verdad… nos quedamos en planes, estrategias, modelos, y mucho, mucho marketing.
    Basta con ser espectador, de alguna reunión (o asistir a «ponencias» en congresos) de alta dirección de cualquiera de nuestras organizaciones para ver lo que pasa (seamos sinceros, que cuando la almohada esta junto a la oreja no hay alternativa), se prima la discreción y el pasar de puntillas y sin polémicas. Eso es una nueva virtud teologal y suma puntos en tu carrera y desarrollo directivo ¿¿??.
    El problema no es realmente que cada uno de nosotros nos llevemos nuestra versión del plan, de la estrategia o de los objetivos.
    El problema es que cada uno adoptamos la posición que nos garantiza la supervivencia directiva sobre todo, no importa la comunicación, lo que importa son otras segundas o terceras cosas y transformamos la realidad comunicativa a este marco, al de nuestro propio interés. No importa cual es la calidad de los cuidados que proporcionamos… ayer pase la tarde leyendo una ley…. y no pude dejar de reírme entre articulo y articulo de la misma.
    Hay tantos intereses como personas.
    En este pais todos los días nos demostramos a nosotros mismos lo difícil que es ser honrado.
    Pues de la misma forma, todos los días nos demostramos que el mayor valor directivo, es seguir una corriente carente de personalidad… ósea lo que se llama seguir la ola que nos mantenga en la cresta, no arriesgando, no asumiendo el riesgo de equivocarnos cuestionando el estatus quo imperante. Si quieres tener una larga trayectoria directiva surfea.
    No hay distintas versiones, no es que interpretemos a nuestra forma lo que sucede es que como somos «humanos» lo adaptamos a los que nos conviene.
    ¿que no te lo crees? Reflexiona sobre los decretos de gestión clínica sin militancias… y te darás cuenta de lo que quiero decir.
    Viva el rey.
    Casi destripo mi entrada de mañana.
    Serafín, eres un crack, tienes la capacidad de leer los pensamientos.
    Un abrazo amigo.
    Alberto.

    1. Hola Alberto! Me alegra saber (jijiji) que he destripado tu entrada de mañana… tenerte en casa siempre es un placer. De tu comentario, me gustaría destacar una reflexión «cada uno adoptamos la posición que nos garantiza la supervivencia directiva sobre todo»… Uf, es un golpe directo a algunos roles (por desgracia) consolidados en el sistema sanitario. Y no hablo solo de enfermería, sino también de otras profesionales.
      ¿Quien es supervisor o supervisora? ¿Cómo se elige a una Directora de Enfermería?¿Cuantos cargos intermedios realizan una gestión óptima en términos de gestión de personas, resultados, implantación de cambios? ¿Se mide? Quizás, si la gestión se trata de supervivencia debamos cambiarla… ¿no?

      Un placer tenerte en casa. Sigamos!

  7. Creo que la culpa es nuestra… de todos y de ninguno, a la vez. Hay dos aspectos que van siempre de la mano: el trabajo en equipo (de verdad) y la comunicación. Si el objetivo es compartido y además se ha trabajado de forma conjunta, es más fácil conseguir un camino más o menos coherente. Si no hay una estrategia, ni un liderazgo claro, los equipos vive en la apatia y las ideas no están claras, poco vamos a conseguir.

    No podemos permitir direcciones opacas, mandos intermedios que pasan de todo o que no están preparados, y por supuesto debemos buscar un cambio cultural. Es duro pero merece la pena. Creo que #yonopaso y movimientos similares son claves para que el profesional se de cuenta, que la mejora del sistema y de la calidad asistencial es cosa de cada uno. Si esperamos que cambien los demás, nunca haremos nada.

    Hay más motivos para seguir igual que para cambiar, ¿ponemos más peso en el otro lado de la balanza?

    1. Gracias Miguel. Incorporas al comentario de Alberto, el trabajo en equipo y la necesidad de trabajar con objetivos compartidos, y en eso, los mandos intermedios tienen mucho que ver, también nosotros («los rasos») por supuesto. Enlazando con el trabajo de Cipriano y Virginia, me parece muy interesante (y seguro que podría ayudar) la incorporación en la estrategias de gestión y comunicación, a los líderes informales de las organizaciones sanitarias. En la mayoría casos, pasan desapercibidos y no se cuenta con ellos, cuando son verdaderos motivadores y líderes de cambio de opinión.

      Un abrazo querido amigo!

  8. Buenos días.

    Aunque yo no soy gestora, quiero aportar mi experiencia como enfermera asistencial.

    Trabajaba en un hospital, y cada día me levantaba con las mismas ganas de hacer bien mi trabajo, con una sonrisa además.

    Llegó el día en que me ofrecieron pertenecer a la comisión de seguridad farmacológica, porque me veían responsable.

    Eso me llenó de orgullo, pero comenzaron los rifi-rafes con los compañeros, porque esa convocatoria no se había hecho pública y no todos habían tenido la misma oportunidad que yo, aunque no les gustara el tema (las horas invertidas en la comisión se sumaban a mis horas trabajadas).

    En resumen, había sido elegida a dedo (como muchos gestores).

    Comencé muy ilusionada, preparando las reuniones, buscando información, haciendo protocolos, aportando ideas… Pero sorprendentemente cada vez había más errores a la hora de dar medicamentos, no porque se notificaran más al haberse creado esta comisión, sino porque eran errores garrafales, por acción u omisión, con efectos indeseables en el paciente…

    De poco sirvieron todas las charlas que dimos, poner todo mi empeño en ayudar y orientar a los compañeros, porque ellos mismos eran los que no estaban interesados en mejorar.

    A la vista de los malos resultados, la líder de la comisión, la directora de enfermería, me reprochaba una y otra vez la falta de interés de mis compañeros, como si no lo estuviese haciendo bien, como si no pusiera interés, como si no trabajara lo suficiente en casa para tener toda la documentación al día, como si a última instancia todo dependiese de mi y por ende la culpa fuese solo mía.

    Esta situación durante casi dos años hizo que comenzara con crisis de ansiedad y tuviera que dejar el trabajo que tanto amaba en plena crisis.

    En este caso el medio de comunicación fui yo, un conejillo de indias puesto a trabajar duro entre la dirección y los enfermeros asistenciales, una labor que se volvió contra mi en todos los sentidos.

    No tuve ayuda de nadie, ni siquiera del supervisor, al que no le interesaba este tema en absoluto, y su única forma de comunicación con nosotros era un correo hospitalario en el que soltaba cualquier parrafada que nadie leía.

    Por eso estoy de acuerdo con la opinión de manyez, porque a última instancia la mejora es cosa de cada uno.

    Un saludo para todos.

    1. ¡Hola Alba!, te entiendo y te aseguro que mucha gente ha vivido tú experiencia….no obstante creo que no hay perder el coraje de pelear por lo que se cree y por mejorar lo que nos rodea. A veces lo hacemos mal otras mejor pero el tiempo es una herramienta que ayuda a tomar las cosas con la energía que requiera el asunto y a poner a cada persona en su lugar. Las compañeras lo irán entendiendo lo que seguramente ha fallado es la lider de ese equipo de trabajo que no valoró bien ni los retos a los que se enfrentaba y fundamentalmente, no valoró a aquellas personas que tuvieron el coraje de iniciar una andadura como es el cambiar lo de «siempre se ha hecho así». Un beso y adelante

    2. Hola Alba, gracias por compartir tu experiencia (amarga) con nosotros. El rol que describes es complicado si no hay una verdadera estrategia y apoyo detrás. A esto, podríamos añadir la falta de actitud del resto de compañeros, que quizás no comprendieron el papel que tenías y que lo mismo, tampoco se lo habían explicado.

      Comparto con vosotros en que la profesionalidad y responsabilidad depende de cada uno de nosotros, pero por otro lado, ¿nos la exigen? ¿nos miden nuestro resultados? ¿cuál es nuestra responsabilidad? ¿todos hacemos el mismo trabajo?

      Muchas gracias por pasarte Alba!

  9. Bueno, después de leer un par de veces la entrada y todos los comentarios anteriores, tengo más dudas que certezas ;))

    Coincido con Manyez en el que el verdadero problema de fondo es una cuestión de cultura organizativa. Los comentarios de Cipriano, Virginia y Jose Luis demuestran que, al final, es una cuestión de personas y de intenciones.

    Lo verdaderamente importante en este caso es el proyecto de Flo o el simple echo de que hay un proyecto?? Y esa es la gran pregunta. Si lo importante es solo demostrar que hay un proyecto da igual lo que llegue a las bases. El promotor ha cumplido su misión y el resto no es cosa suya. Pero si lo importante es el proyecto, su contenido y tratar de cambiar las cosas, lo importante habría sido hacerlo llegar lo mejor posible usando los mejores recursos.

    A estas alturas de la película todos sabemos que hay muchas herramientas para conseguir lo segundo sin necesidad de utilizar la cadena de mando (esa que tan bien describes).

    Como siempre decimos, el cambio se dará cuando haya actitud real para producirlo. Y ese cambio para por dejar de hacer las cosas como siempre se han hecho.

    Un abrazo cracks!!!

    1. Hola Andoni. Tu experiencia (a un lado y a otro) enriquece como siempre el debate en este tema. La actitud, el liderazgo, la comunicación son imprescindibles si se quieren cambiar cosas en el día a día.
      Tal y como dices, lo importante, en este caso, es el proyecto, su contenido y la motivación por el cambio. Por eso, es necesario es hacer llegar a todos los ciudadanos del reino la información, los objetivos, las estrategias y el apoyo de una organización que quiere (y necesita) cambiar.

      Un abrazo!

  10. Voy a decir algo que quizá no guste…pero lo digo igual.
    Las respuestas son las de los mismos de siempre (me incluyo) y creo que esta es la manzana que un día la bonita Florencia mordera y se atragantará a a no ser que alguien le haga un heimlich antes de espicharesultados. EL contenido de las respuestas son sesudos e inteligentes, como lo son ellos, sin duda alguna Y lo digo sin rechoteo; lo digo con admiración Pero no hay caras nuevas… ¿Esto no llega a casi nadie nuevo o es que les da reparo participar?
    Este creo que es el germen del problema, aparte por supuesto, de los planteados más arriba.
    Este «no estar» de la mayoría de los súbditos de Florencia se deriva de una mezcla de «me la bufa» y de «a mí Qué» mezclado en cantidades y dosis al gusto… luego se quejarán de sus resultados…pero esa será otra historia.
    Magnífica entrada, sensata y honesta, algo que últimamente brilla por su ausencia. Y magníficas respuestas que leo con envidia.
    Besos miles por doquier!

    1. Querida Lola, gracias (como siempre) por participar del debate. Tengo que darte la razón en una cosa: el debate, los comentarios, las respuestas son de casi todos (todas) lo que pasamos algún tiempo por aquí. Por otro lado, tengo que decirte, que alguna cara nueva si que se asoma por aquí, por las redes y por el resto de blogs. Como decía algún tiempo vía Twitter «Nos lee más gente de la que pensamos pero influimos menos de lo que nos gustaría». Y es que, como cualquier tipo de cambio, las cosas van poco a poco.
      Me gusta siempre comparar este cambio «2.0» con el de las evidencias: Más de 20 años hablando del tema y todavía muchas personas desconocen de que se trata. Lo interesante de todo esto, es que al menos (fíjate que me conformo con poco…) seamos capaces de debatir, de tal manera que otras personas puedan leer (y tomar conciencia) de que otras formas de gestionar, comunicar, liderar… son posibles.
      Un abrazo Lola!!!!!

  11. ¿Quien tiene el problema?, ¿a quien afecta?.
    La solución es de todos, pues a todos nos afecta. «No me chilles, que no te veo» resume muy bien donde debemos hacer el esfuerzo. Dice la norma de la comunicación que cuando el mensaje no llega , la responsabilidad es del emisor, y aprendí de mi madre que no hay mejor sordo que el que no quiere oír.
    Cada uno de nosotros debemos poner nuestros valores encima de la mesa. Ser honestos, pensar, decir y hacer en coherencia. Seguro que encontramos puntos de encuentro, nuestro objetivo es el mismo, o debe de serlo, proteger la salud de la población que atendemos. Como hacer ese camino, es lo que debemos trabajar, y solo si trabajamos valores compartidos , lo conseguiremos.
    Ya luego vemos si utilizamos las reuniones, los consejos, los corrillos, la 2.0, etc.
    Identificación de valores y deliberación es la esencia de la comunicación eficaz.

    Gracias compañeros, compartir con vosotros es un placer

  12. Saludos a «los de siempre» o a los atrevidos y a los que se mojan, no os preocupéis poco a poco. Si algo he aprendido, a pesar de mi modo «high speed», es que hay que dar tiempo, incluso cuando no lo hay, ya se irán sumando, no hay otra forma.
    Aviso que mis cercanos me dicen aquello de «por mucho que te eches la profesión a la chepa, no ha nacido generación completa que piense como tu piensas», como nosotros pensamos.
    Se necesita tiempo, ya se que no tenemos pero los cambios no se producen de un día para otro y es necesario «culturizar» y hacer creíble el mensaje, el argumento, la verdad, de lo que defendemos en estos encuentros. Os invito a ver (no es publicidad) el último jueves enfermero «Responsabilidad y Ética», https://youtu.be/xmY9g9JmKTE la disfruté mucho, mucho, y si pudiera disolverla en el café, o en el aire acondicionado también lo haría y así innovaría una vez más en las formas de comunicación y llegar a todos los profesionales de la organización y además a otros «todos». Conseguiría así mentalizar de algo necesario para partir, que somos profesionales con todas las consecuencias para bien y para mal y para lo mejor también,
    Porque y a pesar de que me aburre un poco el eterno discurso de …»y qué hacen las direcciones…» entendiendo que cada uno vive sus experiencia o cuenta lo que cree que vive, y qué hacen las supervisiones? coordinaciones? y profesionales?, pues en mi caso pegarme cada día por lo que quiero para los pacientes a través de los profesionales. Y por ello trabajo en aspectos y en las líneas que ya habéis mencionado con caminos de piedras y palos en las ruedas desde todos los ámbitos. Pero defiendo el buen hacer y el liderazgo a través del profesionalismo bien ejercido. Creo que lo conté en varias ocasiones, el gap entre profesionales es tremendo, pero se pueden hacer «cosas» y en ello estamos, sabéis qué? unas veces responden, otras tardan, otras vigilan, otras, tras tiempooo, por fin dan respuesta, otras están esperando que te vayas porque estás enredando demasiado, haciendo muchas cosas y resituando la verdad, el profesionalismo, la responsabilidad, la ética, el posicionamiento, el liderazgo de una profesión que tiene que dar el salto o el paso a situarse donde le corresponde. Consciente y rogando en que todos lo fuéramos, hemos de trasmitir para el que no se haya enterado de que desempeñamos un papel necesario, que está oculto en el día a día, sumergido, que quisiera que fuéramos conscientes, que estamos dentro del universo de las profesiones, interactuando con una corresponsabilidad en el sistema y para la sociedad y que por tanto hemos de creerlo, dejar de llorar, y sí ayudar a construir entre todos y contra los que no comparten la visión profesionalista, Profesión no equivale a oficio, no equivale a trabajador.
    Profesión enfermera, exigencia profesional, corolario o reverso del reconocimiento de la enfermería como una profesión sanitaria.
    Un abrazo Serafín y a todos.
    Gracias

    Las opiniones son opiniones y nunca verdades absolutas, a veces no escuchan todos, no quieren, pero cada uno trabaja con sus juncos.

    1. Gracias Zulema, también por pasarte. Es grato ver (y leer) profesionales que se dedican a la gestión capaces de transmitir motivación y ganas de cambiar. Así si… Poco a poco, y pegados a la realidad. Me ha encantado leerte.

      Un abrazo desde el Sur.

  13. Buenas tardes, recojo el guante de la invitación y aquí estoy.

    Yo de gestión entiendo lo mucho o poco que puede entender un mero enfermero gestionado (mira, otro nombre para perfil de twitter… ).
    Entiendo, por ejemplo, que tiene que ser difícil llevar la gestión de una Unidad, de un Departamento, de un hospital entero… y que nadie te cuestione.

    Por naturaleza, la plebe, el pueblo llano, la enfermera de a pie, lleva en su idiosincrasia el protestar ante el simple anuncio de algún cambio, aun sin haberse permitido siquiera el beneficio de la duda o probar lo que se pretende implantar. Y ya, si esas novedades o posibles mejoras tienen a la informática en medio, apaga y vámonos… Recientemente he escuchado a una compañera de la vieja escuela protestar por el nuevo modelo informático de hoja pre-quirúrgica implantado en nuestro centro. Parece que prefiere seguir poniendo cruces y escribiendo en esa insufrible “sábana» de papel DINA5 que usábamos hasta hace dos días, en lugar de varios clics de ratón y un par de golpes de teclado. Supongo que terminará viendo las virtudes del nuevo modelo.

    Se están produciendo mejoras en la comunicación, de eso no hay duda. Y la informática y el 2.0 tienen gran parte de “culpa”. Los canales de información están ahí: cuenta Twitter de la Organización, página web, listas de correos. Lo que hace falta también es que el personal sepa que están ahí, que pueden usarlo y que les va a resultar útil (dichosa brecha digital…)
    Todo está muy bien, nos comunicamos que da gusto… pero una enfermera, tuitera y que consulta la web de su hospital con frecuencia, no se entera de que dentro de tres días hay un interesante taller formativo en su unidad, porque lo han anunciado en el tablón del Office justo los dos días que ha estado librando… y para más INRI, como no es habitual de la planta, no está en el Grupo de WhatsApp de la Unidad. Verídico.

    Por último, me parece interesante la idea de profesionales de a pie que hagan de puente entre el pueblo y la monarquía. Emisarios entre uno y otro “estamento”. Todos conocemos en nuestra planta a esa enfermera que, sin ser Gestora, es una profesional influyente en su entorno, con carisma entre sus compañeras, que hace de “traductora” para contar a sus compañeras de a pie las medidas o las novedades que vienen, que es capaz de transmitir a la Gestora las inquietudes, desvelos o problemas de la Unidad de una forma en la que nadie es capaz… Y que es escuchada por la Gestora como si de una autoridad se tratase.

    Parafraseando varios lemas… Podemos afirmar que vamos en la buena dirección, pero todavía tenemos mucho que decir…
    Un saludo.

    1. Gracias también por pasarte y compartir tu experiencia como «enfermero de a pie» (como casi todos…jejeje). Me gusta la observación que haces respecto de centrar demasiado la información a través de las nuevas tecnologías y olvidarnos de tablón de toda la vida. La idea es llevar la información donde vaya a consumirse y si el tablón es un lugar donde se consultan cosas pues allí tendremos que hacerlo. El caso es que, la persona que comparte la información conozca los medios y los utilice para que llegue al máximo número de personas.

      Un placer leerte de nuevo por aquí! Un saludo.

  14. Una excelente entrada, compañeros.

    Coincido totalmente en el problema de comunicación que existe en organizaciones como la nuestra.
    Estoy rodeado de excelentes compañeros con estupendas ideas que cuesta mucho llevar a cabo por el problema de comunicarla íntegra hasta el último profesional.
    Herramientas tenemos de sobra y habitualmente se dice que es un problema de actitudes… estoy de acuerdo pero añadiría un componente: la formación o capacitación para usarlas.
    Hay compañeros a los que les gustaría ser más transparentes y comunicativos… pero apenas saben manejar bien el correo electrónico.
    También hay compañeros que tienen las capacidades, pero o no tienen la actitud o no le dejan tenerla.
    Es complicado estar en un puesto con la suficiente libertad como para tomar esa iniciativa por uno mismo… y siempre estás en riesgo.
    Esto debe fluir desde arriba, pero de verdad, no sólo unas frases vacías, con hechos.

    Pero os digo algo… creo que las cosas están cambiando, yo veo posible hacer grandes esfuerzos colaborativos con buenos ojos por parte de la organización… estoy dándole vueltas a uno del que espero poder hablaros pronto…

    Un fuerte abrazo a todos y a seguir así de auténticos 🙂

  15. Sergio Toribio

    Coincido totalmente la cuestión que expones sobre la comunicación, aunque ha decir verdad es más un problema latente en mi organización sanitaria (Hospital).
    En mi institución existen estupendos profesionales con ideas estupendas, pero les cuesta exponerlas. Esto unido a que no hay una comunicación entre nosotros y menos con la Dirección, hace que no se lleven a cabo las propuestas que emanan de los enfermeros/as.
    En cuanto a las herramientas, estoy absolutamente convencido que son necesarias, pero no se acaba de implementar en mi centro de trabajo, aunque algunos ya hemos expuesto la necesidad de ello, en beneficio no solo de los profesionales sino también de los usuarios.
    También hay compañeros que tienen las capacidades, pero o no tienen la actitud o no le dejan tenerla.
    Deseo que las cosas cambien, pues creo que se puede avanzar mucho en la mejora de los cuidados, de la propia organización de los centros y mejora en la formación y sobre todo en la calidad de los usuarios.
    Espero que esta humilde aportación os sirva
    Estoy a vuestra entera disposición.

    Un fuerte abrazo a todos y que no se pierda esta oportunidad de abordar esta cuestión y que aunemos esfuerzo, ganas e ilusión en mejorarlo.

    Sergio Toribio

    1. Gracias Sergio por tu opinión… La implementación es complicada, ya que a veces, como decía Fran, no se suele invertir mucho en formación y en muchos casos, no llega a todos los profesionales. Este tipo de cosas, las organizaciones «se las tienen que mirar»…

      Un cordial saludo.

  16. Menudo debate habéis liado (como siempre)

    Quizás sea un problema de ‘fuerza de liderazgo’, el cual va muy ligado al poder de comunicación. Es decir, que si el líder, en este caso la Reina Florence, no tiene la fuerza suficiente para contagiar ese espíritu tanto a los mandos siguientes, como intermedios, ni sea capaz de reforzarlo a todos los niveles (comunicación efectiva), esa visión no llegará al último escalón, necesario para la ejecución del Plan.

    Por supuesto que las herramientas 2.0 podrían ayudar y mucho, pero para ello necesitaríamos infraestructuras (canales y herramientas) y que los que las utilicen sepan cómo hacerlo y sobre todo, el por qué. Comparto la opinión de Fran. Cada problema de los anteriores no resuelto supondría una resistencia y un deterioro de la comunicación.

    Así que si la Reina Florence quiere cambiar el país de las enfermeras (y contando con que el liderazgo se le da por adquirido) necesitaría invertir recursos en infraestructuras, formación, marketing y comunicación.

    Sigo aprendiendo con vosotros

  17. En todos los cuentos tiene que haber una bruja: (un poco de ruido ambiente de truenos y relámpagos para animar la entrada) Un favorcillo… imaginadme modo Angelina, la Jolie 😉

    Se presenta Maléfica…Vengo del mundo paralelo.
    Os voy a contar otra lectura de este bello cuento:
    Vengo en modo crítica. Siii (ese pensamiento que sacude la reflexión) aunque, ya sabéis que yo no soy asi ;), solo me gusta posisionarme en otros ángulos para tener otras miradas.

    EMPIEZAN LA PREGUNTAS:
    ¿De verdad nos conocemos, nos escuchamos, tenemos los mismos “misión, visión , valores” estemos arriba o abajo?, ¿la reina está dispuesta “de verdad de las buenas” a saber qué pasa, qué piensan, qué sucede abajo y a ACTUAR si debe hacerlo (escucha activa)?, ¿Creéis que los de abajo conocen a los de arriba y sus buenas y atrevidas intenciones?, ¿creéis que los de arriba tienen en cuenta las dificultades de los de abajo? ¿creéis que es sólo un problema de herramientas de comunicación 2.0 versus 0.0?
    La preciosa y encantadora Florence ¿propuso su modelo de reino feliz una vez escuchadas a las partes? o…sencillamente envió a los consejeros a contar su maravillosa historia y los habitantes tenían que recibirlos entre vítores y flores?.
    ¿Ustedes creen que los habitantes del pueblo están solo para enfrentarse y negarse a los cambios? o…¡¡puede que ya estén jarticos de “innovaciones” cada vez que llega una reina Florence nueva!!

    Yo (sigue el cuento en voz de Maléfica) como princesa que era también visité muchos reinos como consejera de diferentes Florences, y me gustaba el mundo humano y aunque vivía arriba intentaba hacer llegar las opiniones de los de abajo, y creía en la comunicación y la mejora, PERO…(otra vez truenos) siento comunicaros que me cortaron las alas, porque hice llegar a la gran reina opiniones que no quería escuchar. Ahora me llaman Maléfica.
    El SILENCIO se implantó en el reino, la reina vive en su castillo y el pueblo trabaja el campo…aún esperan al príncipe que rompa el maleficio de la comunicación, implante verdaderos equipos y los trate con afecto y reconocimiento.
    Ah…Y le devuelva a Maléfica las alas y la voz.
    Fin del cuento.

    Mi humilde reflexión:
    Los cambios y la responsabilidad deben ser personales, perooo deben ser liderados por estructuras reconocidas y elegidas por los profesionales. ¿eligió el pueblo a su reina Floren? ¿eligieron a los consejeros?

    Ahora que reflexione Floren en su palacio. Que reflexionen los consejeros, el pueblo, Maléfica. Ni unos son tan Maléficos ni otros tan Florences. Todos dando lo mejor de nosotros y todos a una. Lo conseguiremos.

    Utilizo el recurso del cuento que permite la imaginación y el juego. Aunque nada es blanco ni negro, buenos y malos.
    Con todo mi respeto y mi cariño a l@s compañer@s que están en la gestión y a l@s clínicos, como siempre.

    Me encanta el debate. Un saludo rosa

    1. Gracias Rosa, como siempre, por pasarte y compartir, modificar, crear,… esta historia. Tu opinión y experiencia es muy interesante ya que aporta diferentes puntos de vista.
      Como siempre, me quedo con una reflexión, de construcción y de seguir adelante: «Todos dando lo mejor de nosotros y todos a una. Lo conseguiremos».
      Así es, siempre y cuando tengamos un modelo mental compartido que seamos capaces de liderar y comunicar.
      GRACIAS!

  18. Hola!! Acabo de encontrarme este blog… de pura casualidad… no sé si debería avergonzarme, pero si andas muy ajetread@en la vida , priorizas, y la verdad no tengo el ordenador entre mis prioridades. Un error-supongo- .El tema es que todo empezó anoche, cuando tras un año y medio usando el DAH… resulta que no sabíamos lo que significan las siglas… otra vergüenza, sí… Pero decidida a buscar por la web su significado- da corte reconocerlo dd te conocen- me encuentro a nuestro Gestor de Gestores en este blog diciendo lo que es y vendiéndolo como una maravilla….
    que pregunte un poquito más cerca de los que los usamos día a día porq creo q dista un pelín de alguna que otra realidad.
    Y sí… da vergüenza ser una intrusa en un blog y de sopetòn ser sincera y decir tus verdades… que pueden ser mejores o peores, pero son las tuyas, tus vivencias.
    Y me encanta haberme tropezado con vosotr@s en esta búsqueda… porque leo que hay buenas cabezas pensantes por ahí… y me gusta.
    Sólo añadir q el DAH tiene muchos fallos, muchos, uno muy gordo… que te quita tiempo de estar a pie de cama con quien realmente te necesita… que no es el ordenador, es el paciente…
    Y claro… ahora se puede decir que hay que organizarse y bla bla… resulta que si no clicas en el apartado correspondiente… en la estadística después sale que no has hecho nada…. una pena.
    Y aquí lo dejo ya que me enrollo con facilidad en esto de expresarme.
    Gracias por estar ahí.. un placer leeros.

    1. Hola Lorelain y bienvenida a nuestro espacio. Me alegra, en primer lugar que te guste y agradezco mucho tus palabras. Desde mi punto de vista, y al hilo de tu reflexión quisiera decirte que las herramientas tienen que ser un complemento, una ayuda a nuestro trabajo, y obviamente no pueden sustituir a las personas que cuidan. Por otro lado, en mi experiencia, la utilización de manera adecuada de las mismas nos puede ayudar mucho en nuestro día a día. Lo cierto es, que en la actualidad, hay muchos factores (además de la tecnología) que hacen que no podamos dedicar más tiempo a, como tú dices, estar a pie de cama (plantillas, recursos, tiempo, etc). Por eso, la implantación de cualquier herramienta o cambio en la organización, debe ir acompañada de más estrategias. Quizás podamos ir consiguiéndolas poco a poco, no tengo la menor duda.

      Te invito a que sigas compartiendo por aquí tus reflexiones e ideas. Serán bienvenidas.

      Un saludo!

  19. Jose Maria Carrasco Herrero

    Hola Serafín, soy José María Carrasco de Ronda ya me conoces. El cuento es real como la vida misma, pero ademas de desfigurar la transmisión del mensaje hacia adelante también hace inviable el retorno.
    Y un tema que no va al caso ahora o si quizas por aquello de que el retorno no llega. En estos día hablais os reunir de volver a incentivar a la primaria de un nuevo empujón última reunión hace dos semanas en Sevilla, alguien ha pensado que con la grandisima cantidad de personal que se pasa ahora de Hospital a primaria pensando que en en primaria no se trabaja, sin conocer la primaria y sin edad de estar motivado por lo que le queda para jubilarse, podemos levantar esta de nuevo.
    Las direcciones hospitalarias de enfermería no saben lo que es la primaria no la han vivido.

    1. Muy buenas Jose María. En primer lugar, pedirte disculpas por el retraso al contestar tu comentario. Respecto de tu comentario sobre las comopetencias hospitalaria vs primaria cuando hablamos de cuidados, que quieres que te diga. Toda la razón… Tenemos que buscar otras estrategias. Gracias por compartir tu inquietud en el blog. Un abrazo querido amigo.

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