Casi hace ya un mes que celebramos el día mundial de la prevención de upp. Este año contamos con la iniciativa #stoupp100 promovida por La Factoría Cuidando y el GNEAUPP.

Derechos de Foto de Shutterstock
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Profesionales y pacientes de más de 15 países se unieron a dicha iniciativa. Iniciativa realizada y sostenida por personas; personas al fin y al cabo que entienden cual es el problema real y que lo han vivido de cerca, incluso en sus propias carnes.

Los días previos, mientras recibía las adhesiones a la campaña, pude observar la variedad y la multiculturalidad de las iniciativas que nos estaban llegando, España, Latinoamérica, EEUU y países de nuestra vieja Europa fueron los que respondieron a la llamada. El éxito estaba asegurado a no ser por…… las instituciones. Apenas unas pocas contadas con los dedos de una mano y  promovidas por personas conocidas, que desde dentro, quisieron aportar su granito.

En este país pocos esfuerzos institucionales veremos para evitar esta epidemia silenciosa, porque parece que la “moda” de la seguridad de pacientes ya ha pasado. Como dijo Javier Soldevilla, todos los días casi 100.000 personas en nuestro país sufren estas lesiones, pero, ¿dónde estabas tú? Y no me refiero a ti, como cuidador, como familiar o como pacientes, sino donde estaba tu Servicio de Salud, tu Consejería, tu Conselleria….

Estos años hemos vivido algunas acciones institucionales dignas de recordar, el SERGAS, con su campaña Ulceras Fora, la Conselleria de Sanitat de la C. Valenciana con su plan de implementación en prevención de upp, y… ¿alguna más? Busquen señoras y señores, pero ojo no se engañen los lectores, ¿que hicieron los cerca de 500.000 profesionales sanitarios de nuestro país? El que esté libre de algo (por no decir pecado) que tire la primera piedra.

Es cierto que ante la inmovilidad de la administración, los profesionales nos vestimos la armadura de la indiferencia, de la dejadez, del inmovilismo, pero si queremos visibilidad y reconocimiento, no lo hallaremos en el campo de batalla de la rutina. Al final si algo funciona es gracias a las personas y no a las organizaciones, pero las organizaciones las hacen las personas, entonces, ¿de que vamos?

Como decía el Último de la fila en su canción Insurrección, ¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité? …no será que necesitamos @insurrección, aunque creo que lo que nos falta es responsabilidad.

 Pablo López Casanova. Enfermero. Comité Director del GNEAUPP

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